sábado, 20 de agosto de 2016

Reaparición estelar.

Que estaba yo pensando que con lo que me gusta a mí escribir y lo poco que lo practico, que a ver si volvía a abrir el blog y le daba un poco de vidilla again, que al fin y al cabo lo que me gusta escribir son mis opiniones de la life.

Y me imagino que ya habrá alguna enterada suponiendo que si vuelvo a hablar de comida o de físicos es porque en el fondo de mi corazoncito aún no estoy curada. Pero como yo soy muy de la idea de que alguien curado puede hablar de lo que le dé la santa gana, pues allá vamos.


Será de mala educación no contar nada del Erasmus ni del verano antes de empezar. Y también no saludar al anónimo que comentaba el otro día por el blog de Flau que echaba de menos el blog. Y me dije: pues ya ves! Si tú tenías un blog. Y aquí estoy. Además es que estos días estoy por el pueblo, y ya sabéis eso de 


así que no os creáis que por mucho que salga sonriendo en mis fotos en la playa esto es una juerga porque no. Porque es un pueblo sin gente y nos pasamos to´el día sin hacer na´.

Total, que el verano bien. Volví de Cracovia el 17 de junio y poco después, tras ver a mi familia y amigos me fui con mi super amigui de Benidorm a pasar unos días a Mallorca. Me flipó la isla la verdad. No fue un viaje rollo ueeeee Mallorca, fiesta, Magaluf, guiris, alcohol porque no nos apetecía ese rollo. Yo notaba que mi amiga, como tengo esa familla de fiestera, pensaba que en el fondo yo querría que nos la pegáramos durante todo el viaje y que igual no lo estaba disfrutando al 100%. Pero la verdad es que me estaba encantando. Ya no es sólo que estuviese cansada de tanta fiesta después de un Erasmus, es que incluso de haber estado un mes en cuarentena, no tengo ningún problema en viajar en modo turismo. Es más, me encanta. Así que estuvimos viendo Palma, los pueblos de la Tramuntana y algunas zonas del norte de la isla, donde vive su novio en verano. Lo pasamos muy bien la verdad y fue todo un descubrimiento ver que existe un sitio tan bonito en medio del Mediterráneo. Siempre pensé que me gustarían más las Canarias.

Creo recordar que estuve unos días en Elche y que luego me fui a Madrid para recoger a una amiga e irnos juntas a Oporto a hacer el camino de Santiago. Otra pasada. No sé qué tiene ese maldito camino que a pesar de las mañanas de madrugón pensando en qué momento decidí que quería pasar dos semanas caminando, del dolor de pies, de las etapas interminables, del calor del verano y de todos los males que puede suponer recorrer 300 km a pie, ME EN CAN TA. Y creo que lo repetiré el verano que viene por la vía asturiana (la primera vez hice el francés, León-Santiago, y esta vez he hecho el portugués, Oporto-Santiago).

La vuelta del camino supuso unos 5 días de descanso y luego me fui al Arenal. Lo que pasaba con el Arenal es que ya sabía yo que después del listón que dejamos el verano pasado este año las expectativas iban a estar demasiado altas y sería difícil estar a la altura. Y así fue. Claro que me lo pasé bien, claro que volveré el año que viene, pero las primeras veces siempre son las primeras veces y las emociones que dejan son insustituibles. Además perdí el móvil. Una movida. Y estuve incomunicada prácticamente todo el festival. Pero bueno, no fue para tanto... Me desenvolví sin problemas igualmente. Conocimos mucha gente, aunque no tanta como el año pasado. Bebimos mucho, aunque no tanto como el verano pasado. Y me puse muy negra, puede que más que el verano pasado.

El mismo día que volvíamos del Arenal empezaban las fiestas de Elche pero yo estaba echa polvo. Qué rabia me ha dado eso... He estado con tos, que apenas podía dormir por las noches, mocos y medio afónica y tan sólo salí el día de la charanga (un día que salimos todos disfrazados a desfilar) y me vistieron de bombera putilla xD) y un día random que no recuerdo por qué fue. Los últimos días de fiestas, los que más nos suelen gustar porque tenemos una noche de fuegos artificiales increíble (ya sabéis que la pólvora en Valencia...), no teníamos los ánimos para fiestas por la pérdida de un familiar... No entraré más en detalles de ese tema pero era también uno de los motivos por los que no fui tan animada al Arenal Sound.

La cuestión es que el día 15 nos vinimos para Granada, al pueblo de mi madre. Y aquí estoy, escribiendo esto. Por las mañanas me dedico a leer física, y por las tardes o bien a ir a la playa a haseerle fotos a este body serrano, o bien a andar a la sierra. Mis dos básicos. Mañana es nuestro último día aquí y ya nos volvemos a Elche para irnos después a Pirineos. Esto es un no parar. 

Y nada eso, que mientras caminábamos por el monte esta tarde me estaba acordando de mis años de colegio y de cómo mi amiga Chela, a pesar de estar gordita era la tía más popu de toda la clase y la que siempre cortaba el bacalao. Y de que cada uno se pone sus propias limitaciones, supongo. Y ya me he acordado del blog.

Quizás abra uno de viajes, que ahora mismo este se ha quedado un poco obsoleto. O quizás no. ya veremos. Si lo hago ya os contaré allí detalles del Camino o de lo que sea. Y aquí pues si eso otro día os reflexiono un poco sobre la belleza y la superficialidad y esas cosis. Que habrá quien no quiera que hable de eso por si recaigo, pero asumiré el riesgo.

Ah, el momento de la crucifixión, estoy a dieta desde hace una semana, pero de buen rollo

Chau!

4 comentarios:

  1. Very very nice.

    Me alegro de todo, es la vida supongo.

    Welcome back.

    xxx

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  2. Y a mí que me encanta que vuelvas.... Y que vivas la vida como te plazca....Y que te chupe un pie lo que digan o lo que dejen de decir.... Ojalá vuelvas, ojalá....

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  3. Sea lo que decidas hacer siempre que te leo deseo que no recaigas de todo corazón, ya sabes que las recaidas son peor que la enfermedad y saber de ti siempre me cae bien xD por cierto mejor que una dieta es que de poco a poco vayas comiendo más vegetales y así tienes más probabilidad de que se haga una forma de vida en la que tampoco te tengas que preocupar mucho si te comes un dulce por semana o te vas de fiesta, pero de todos modos te deseo que te vaya súper con la dieta

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  4. Tú misma lo dices todo... estás recuperada pero te pones a dieta porque sigues queriendo adelgazar, sigues sin aceptarte y sin verte bien a pesar de que no te sobren kilos, pero a tu ojo sí. Que no te azote tan fuerte como antes y puedas hacer vida normal no quita que esa vocecilla siga ahí, y es un hecho: quieres adelgazar. No lo digo con hate, realmente ojalá fuera cierto pero no es lo que transmites, no te gusta tu cuerpo. Quizás no eres del todo consciente de ello o te autoengañas o tu mente te sigue haciendo la jugarreta de verte gorda. Lo digo a modo de reflexión y como ayuda para que no vuelvas a lo mismo y si de verdad hay algo dentro de ti de lo que he dicho trabaja en ello, acéptate y quiérete, eres bella y no te sobran kilos.

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