lunes, 29 de agosto de 2016

Ya te estaba echando en falta, anónimo de mi corazón

Oye, qué suerte esto de tener anónimos en tu vida que saben más de ti que tú misma eh? Ojalá los hubiera descubierto antes. Y yo aquí perdiendo el tiempo con una nutricionista que dice que tengo un 28% de grasa y un IMC un poco por debajo de 25 y que convendría bajar un poco ambos índices. La próxima vez que la vea le diré que revise los datos que a mí no me tima, que una desconocida que me ha visto por fotos de instagram (ya sabes, estas tan naturales que salen a la primera casi sin preparar) dice que no me sobra ningún kilo.

Pues gracias por aclarármelo querida anónima, porque a mí no se me ocurre otra cosa que irme a la playa a pasar el día en bikini delante de todos mis amigos y el resto de desconocidos que hay por la costa, con lo poco que acepto mi cuerpo. Ahora que sé que en realidad no me sobra nada ya me quedo más tranquila.

Y yo aquí, de viaje, probando las cosas típicas del norte como si se pudiese perder grasa comiendo de todo. No, no, no. Si hago dieta es porque sólo puedo comer pollo y arroz. Y agua, mucha agua. A ver si me creo que puedo hacer una dieta en la que no me prohíba comer nada, como si me creyese normal o algo y supiese lo que es la moderación. Enferma, que soy una en-fer-ma. ¿Cómo no me había dado cuenta antes? Si me lo está diciendo bien claro: quiero adelgazar. Eso lo prueba todo. Tendré que avisar al resto de la población que quiera quitarse los kilos que haya cogido recientemente, que se pensarán que tienen derecho a ponerse en forma. ¿Pero quiénes se han creído?

Ah, no… Se me olvidaba, que ellos sí que pueden. Ellos no han sufrido un TCA. Perdona eh, que el día que firmé para ser anoréxica se me olvidó leer la letra pequeña que decía que si en algún momento de la larga vida que me queda por vivir, después de coger unos kilos que no me corresponden, decido hacer dieta y ejercicio para estar sana y en forma, automáticamente vuelvo a ser anoréxica. Independientemente de que ya no me dé vergüenza ir en bikini en público, independientemente de que hasta me guste cómo me queda el bikini, independientemente de que pueda comer de todo, de que me permita amoldar mi dieta a los planes que se me ponen por delante. Que no cuente calorías, ni piense en un peso meta. Independientemente de que lo haga por reducir grasa, porque para mí hacer ejercicio y andar por la montaña no es una obligación, sino un placer. Porque me gusta estar fuerte, aunque no esté delgada. Independientemente de que no quiera ser un palito, sino una chica sana. Que no, que quien es anoréxica lo es de por vida. Y ya está. Aunque estés persiguiendo el mismo objetivo que tu amiga que también ha ganado peso, aunque lo estéis haciendo igual de saludablemente, aunque os la pele que sea un proceso largo y os la pele que ahora os toque salir por ahí a hacer vida con unos kilillos de más. Aunque os la pele que el aguacate sea todo grasa porque os la pela cuántas calorías tenga porque sabéis que estáis comiendo bien y que os gusta. Y lo mismo nos pasa con el chocolate o con la cerveza. Eliminarlas no es opción. Tomarlas con cabeza, sí. Pero no, leches. Que ella es normal, pero yo soy una EN-FER-MA.

Hey, gracias por aclarármelo todo. Que ya me estaba creyendo yo que podía ir a una nutricionista a que me valorase de forma objetiva, y hacer una dieta sana para bajar un poco el porcentaje de grasa a uno más saludable. No, no, no. Yo a comer bollos y a aceptarme y quererme mucho. Porque si has tenido un TCA y ahora quieres tener un IMC óptimo es porque no-te-quie-res. Que no me entra en la cabeza aaaay. Da igual que me mire al espejo y piense que soy la tía más sexy del planeta y suba fotos y vista como quiero y me sienta guapa y no pierda jamás la actitud de triunfadora. Mientras siga viendo grasa en mi cuerpo que mi nutricionista también ve, y quiera convertirla en músculo y subir picos más altos es que no me quiero. Y punto pelota.

Pues nada maja, me voy a dormir hoy llena de conocimiento ;)

Y dejo ya el sarcasmo que me gusta tanto que no sé nunca cuando parar. En fin guapuras, que sí voy a abrir el blog de viajes porque me gusssssta mucho viajar y escribir jejejeje

Y también me gusta mucho cerrar bocas eh, así que ponedme a parir todo lo que queráis que a mí me va a seguir resbalando, pero así desarrollo un poco mi creatividad mientras os contesto. Y ya, pues si algún día el destino os cruza en mi camino y me llegáis a conocer en persona, pues igual os tragáis vuestras palabras. Tranquilas, que son sin calorías. Uy, no. Lo he vuelto a hacer. Hablando de calorías… Si es que no me curaré nunca…

Ya os pasaré el link del blog cuando tenga material.

Un beeeeeso!!

P.D. Ha pasado tanto tiempo (o lo que yo considero una cantidad de tiempo larga, porque para mí cada segundo cuenta) desde que de verdad estaba enferma que ya ni me acuerdo de hasta qué puntos llegaba. Y conductualmente soy tan otra persona… Que estos días estamos en los pirineos y por supuesto que hemos hecho senderismo. Pero en otra época hubiese sido un senderismo súper forzado, exigiendo el máximo de mí cada día y cumpliendo unos objetivos de km aunque esté oscureciendo o aunque el tiempo pinte mal. Sino, habría fracasado.


Y ahora ha sido un senderismo tan de disfrutar. Tan de que si algo no sale como habíamos previsto y tenemos que volver antes al coche, nos dé igual porque estábamos viendo sitios chulísimos igualmente. Tan de no preguntar cuántos km hemos hecho a no ser que mi padre se ponga a proclamarlos todo orgulloso. Y no son actitudes que tome pensando: “Eva, enferma. No preguntes cuántos km hemos andando porque entonces van a descubrir que no estás curada. Actúa con normalidad, insensata”. Lo de que me dé igual cuántos km hemos andado, y en cuánto tiempo, y con qué desnivel para saber cuántas calorías habré quemado es algo que acabo de pensar ahora, mientras me daba cuenta al escribir de cómo he cambiado. Es algo que me sale natural. Hacer deporte por placer, por autosuperación, sin pensar en las calorías y sin castigarme por no llegar. Y que claro que voy a subir a instagram la foto en la que más tonificada salga y con la pose más estilizante, pero no me importa tener otras tantas fotos con algo más de celulitis o con algún michelín adivinándose por debajo de la camiseta. Y claro que voy a hacer comentarios con mi hermana mientras veamos las fotos, como hace ella cuando se ve las piernas algo más grandes de lo que le gustaría, y como hace cualquier persona NORMAL cuando una foto no le convence. Imagino que comiendo bien y siguiendo con el ejercicio poco a poco irán desapareciendo. Y si no ocurre, que puede que no ocurra, porque como ya he dicho me gusta comer de TODO y como ya dije en otra ocasión, tengo una constitución que no tiende a la delgadez (también se me martirizó por afirmarlo aunque sea tan cierto como que sea rubia y lo tenga tan asumido como que soy mujer) pues ya está. Pues no ocurrirá. Y fin. Pero no por ello dejaría de comer sano o de hacer ejercicio. Y no por ello seguiría estando enferma. Que la alimentación y el deporte son parte de nuestra vida, amores míos. Y que hay que saber alternarlos de forma adecuada para ser personas sanas. Que no es todo cuestión de thigh gaps, perlas de mi alma; aunque os cueste entenderlo, cojón.

sábado, 20 de agosto de 2016

Reaparición estelar.

Que estaba yo pensando que con lo que me gusta a mí escribir y lo poco que lo practico, que a ver si volvía a abrir el blog y le daba un poco de vidilla again, que al fin y al cabo lo que me gusta escribir son mis opiniones de la life.

Y me imagino que ya habrá alguna enterada suponiendo que si vuelvo a hablar de comida o de físicos es porque en el fondo de mi corazoncito aún no estoy curada. Pero como yo soy muy de la idea de que alguien curado puede hablar de lo que le dé la santa gana, pues allá vamos.


Será de mala educación no contar nada del Erasmus ni del verano antes de empezar. Y también no saludar al anónimo que comentaba el otro día por el blog de Flau que echaba de menos el blog. Y me dije: pues ya ves! Si tú tenías un blog. Y aquí estoy. Además es que estos días estoy por el pueblo, y ya sabéis eso de 


así que no os creáis que por mucho que salga sonriendo en mis fotos en la playa esto es una juerga porque no. Porque es un pueblo sin gente y nos pasamos to´el día sin hacer na´.

Total, que el verano bien. Volví de Cracovia el 17 de junio y poco después, tras ver a mi familia y amigos me fui con mi super amigui de Benidorm a pasar unos días a Mallorca. Me flipó la isla la verdad. No fue un viaje rollo ueeeee Mallorca, fiesta, Magaluf, guiris, alcohol porque no nos apetecía ese rollo. Yo notaba que mi amiga, como tengo esa familla de fiestera, pensaba que en el fondo yo querría que nos la pegáramos durante todo el viaje y que igual no lo estaba disfrutando al 100%. Pero la verdad es que me estaba encantando. Ya no es sólo que estuviese cansada de tanta fiesta después de un Erasmus, es que incluso de haber estado un mes en cuarentena, no tengo ningún problema en viajar en modo turismo. Es más, me encanta. Así que estuvimos viendo Palma, los pueblos de la Tramuntana y algunas zonas del norte de la isla, donde vive su novio en verano. Lo pasamos muy bien la verdad y fue todo un descubrimiento ver que existe un sitio tan bonito en medio del Mediterráneo. Siempre pensé que me gustarían más las Canarias.

Creo recordar que estuve unos días en Elche y que luego me fui a Madrid para recoger a una amiga e irnos juntas a Oporto a hacer el camino de Santiago. Otra pasada. No sé qué tiene ese maldito camino que a pesar de las mañanas de madrugón pensando en qué momento decidí que quería pasar dos semanas caminando, del dolor de pies, de las etapas interminables, del calor del verano y de todos los males que puede suponer recorrer 300 km a pie, ME EN CAN TA. Y creo que lo repetiré el verano que viene por la vía asturiana (la primera vez hice el francés, León-Santiago, y esta vez he hecho el portugués, Oporto-Santiago).

La vuelta del camino supuso unos 5 días de descanso y luego me fui al Arenal. Lo que pasaba con el Arenal es que ya sabía yo que después del listón que dejamos el verano pasado este año las expectativas iban a estar demasiado altas y sería difícil estar a la altura. Y así fue. Claro que me lo pasé bien, claro que volveré el año que viene, pero las primeras veces siempre son las primeras veces y las emociones que dejan son insustituibles. Además perdí el móvil. Una movida. Y estuve incomunicada prácticamente todo el festival. Pero bueno, no fue para tanto... Me desenvolví sin problemas igualmente. Conocimos mucha gente, aunque no tanta como el año pasado. Bebimos mucho, aunque no tanto como el verano pasado. Y me puse muy negra, puede que más que el verano pasado.

El mismo día que volvíamos del Arenal empezaban las fiestas de Elche pero yo estaba echa polvo. Qué rabia me ha dado eso... He estado con tos, que apenas podía dormir por las noches, mocos y medio afónica y tan sólo salí el día de la charanga (un día que salimos todos disfrazados a desfilar) y me vistieron de bombera putilla xD) y un día random que no recuerdo por qué fue. Los últimos días de fiestas, los que más nos suelen gustar porque tenemos una noche de fuegos artificiales increíble (ya sabéis que la pólvora en Valencia...), no teníamos los ánimos para fiestas por la pérdida de un familiar... No entraré más en detalles de ese tema pero era también uno de los motivos por los que no fui tan animada al Arenal Sound.

La cuestión es que el día 15 nos vinimos para Granada, al pueblo de mi madre. Y aquí estoy, escribiendo esto. Por las mañanas me dedico a leer física, y por las tardes o bien a ir a la playa a haseerle fotos a este body serrano, o bien a andar a la sierra. Mis dos básicos. Mañana es nuestro último día aquí y ya nos volvemos a Elche para irnos después a Pirineos. Esto es un no parar. 

Y nada eso, que mientras caminábamos por el monte esta tarde me estaba acordando de mis años de colegio y de cómo mi amiga Chela, a pesar de estar gordita era la tía más popu de toda la clase y la que siempre cortaba el bacalao. Y de que cada uno se pone sus propias limitaciones, supongo. Y ya me he acordado del blog.

Quizás abra uno de viajes, que ahora mismo este se ha quedado un poco obsoleto. O quizás no. ya veremos. Si lo hago ya os contaré allí detalles del Camino o de lo que sea. Y aquí pues si eso otro día os reflexiono un poco sobre la belleza y la superficialidad y esas cosis. Que habrá quien no quiera que hable de eso por si recaigo, pero asumiré el riesgo.

Ah, el momento de la crucifixión, estoy a dieta desde hace una semana, pero de buen rollo

Chau!