jueves, 20 de agosto de 2015

EL OBJETIVO SIEMPRE FUE CURAR LA MENTE

¿Y por qué digo esto?

Porque echo la vista atrás a este verano y me doy cuenta de que no he hecho ejercicio desde mayo (si no más) y que he comido todo lo que antes era incapaz de comer multiplicado por tres. Yo, que obligaba a mi padre a ir a la montaña para sentirme bien el resto del día, no tanto por estar en contacto con la naturaleza como le ocurre a él sino por las calorías que estaría quemando. Que prefería perderme para poder andar más, que pedaleaba en mi bici del sótano si había comido algo que me hacía sentir culpable. Esa Eva, la que tan presente estuvo en mi vida desde hace ya tres años, de repente es capaz de comer peor que nunca y no sentirse culpable por no haber movido ni un músculo.

Y eso es lo que siempre busqué: dejar de sentirme culpable. Ser capaz de comer de todo, sin que eso conllevara a un atracón. Poder salir de barbacoa con amigos, y picar unas cuantas patatas fritas, o ir a cenar un kebab si salimos de fiesta en modo destroyer y todo el mundo lo pide (o si me apetece a mí, qué co*o), y tomar un helado de postre porque hace calor y apetece y está muy rico. En definitiva, comer todo lo que antes me daba miedo, no porque me esté dando un atracón, sino porque soy capaz de disfrutar de la comida con la moderación propia del verano (poca, realmente) y sin sentirme culpable ni engordar (lo cierto es que no me he pesado quizás por miedo, pero tampoco lo necesito).

Y ya no sólo hablo de culpabilidad cuando hablo de curar la mente, sino también de naturalidad. Porque antes quizás me ofrecían comida y verdaderamente no tenía hambre pero me daba vergüenza el qué estarían pensando si lo rechazaba, y me sentía ridícula cada vez que les decía que no. O me negaba a comer con mis compañeros en la universidad y llevarme un tupper porque suponía que lo verían demasiado pequeño y no quería que cuchicheasen entre ellos. Ahora, sin embargo, si llevo toda la tarde sin comer y me ofrecen algo que verdaderamente no me apetece, lo rechazo sin más, sin darle más importancia. Porque al final la importancia sólo se la damos nosotros. Y si estoy con amigos y me entra hambre y soy la única que tiene hambre pues cojo y lo digo, y les pregunto qué tienen en la nevera y como, porque es lo que me pide el cuerpo. Con naturalidad, sin hacer un espectáculo interno de cada encuentro con la comida.

He llegado a tal punto, que ni siquiera me ofenden los comentarios. Porque recuerdo que antes hacía un mundo de cada pequeña frase que se pudiese malinterpretar. Pensaba que me estaban llamando gorda a cada instante y me ofendía de corazón. Ahora, sin embargo, me doy cuenta de la cantidad de veces que entre amigos se dicen: "tío, cómo comes tanto" y nadie se ofende por ello. De hecho, se ríen y siguen comiendo. Y yo cada vez hago más lo mismo, aunque hay veces que me cuesta. Estas fiestas de Elche conocí a un chico que únicamente me había visto por Instagram y le dijo a mi amiga: No la reconocía por las fotos. No pude evitar pensar "me vería mejor en Instagram" a lo que mi amiga continuó: dice que eres mucho más guapa en persona. Y me di cuenta de que debo entender que mi enfermedad estaba basada en la DISTORSIÓN. Pero la mayoría de veces incluso yo misma me cachondeo con mi familia o amigos de todo lo que antes me daba ganas de llorar. A veces mi padre me dice mirando a mi hermana: está demasiado flaca (aunque luego yo le explico que es su constitución, que está completamente bien) y yo le digo en un total cachondeo mientras me toco la barriga: ¿y yo no papá? Y él se ríe y me dice "Tú estás perfecta, Evita". Sé que antes hubiese pensado: perfecta significa no flaca, y eso significa gorda; pero ahora me creo que estoy perfecta de verdad. Todo el mundo hace comentarios, es inevitable, y eso no significa que quieran ofendernos. Comentamos todo lo que se nos pasa por la mente, lo que pasa es que como a nosotras únicamente nos afecta ese tema, nos lo llevamos a lo personal. Pero es como si se habla de política. A mí, que ni me va ni me viene pues me pongo en stand by, mientras que otras personas que estén muy metidas en toda la actualidad del tema, en seguida se ofenden y se ponen a la defensiva. Comer es una necesidad natural, no un insulto. Y en mi opinión, yo creo que está mejor vista una persona con un cuerpo estándar con la que se puede salir a tapear, probar cosas nuevas, e improvisar planes sobre la marcha, que una con un cuerpo escultural que no puede salir de casa sin su batido de proteínas y que debe hacer malabares con sus horarios para no salirse de sus macros/calorías or whatever (Estoy preparada para la avalancha de comentarios ofendidos).

Es obvio que también pienso en mi salud y digo: joder, ojalá volver a la rutina y apuntarme de nuevo al gimnasio y comer un poco más decente. Pero eso tampoco va a ocurrir, porque me voy de Erasmus. Quizás al pasar el primer mes nos calmemos todos un poco, pero tengo claro que al principio va a ser un auténtico caos. Y tampoco me preocupa. Que las cosas lleguen como deban llegar y ya actuaré yo en consecuencia. Lo que tengo claro es que ya no acabaré escondida en mi cuarto comiendo Dios sabe qué mientras el resto del mundo piensa que me muero de hambre. Simplemente me dejaré llevar y no haré nada distinto de las miles de locuras que harán mis compañeros.

También es obvio que muchas veces me miro al espejo y digo: Eva, no te pases tampoco. Este ritmo de verano no me va a tonificar de la nada, como comprenderéis. Estoy tan blandita como siempre y con unos brazos tan poco afines a mi gusto como siempre han estado. Y a veces me rallo. Pero supongo que como todo el mundo. Tengo 20 añitos de nada. Me quedan nada más y nada menos que diez años de vida para llegar a los temidos 30. Estoy acabando mi carrera (mi prioridad durante estos tres cursos pasados) y cuando vuelva de mi año en Polonia tendré un curso entero para dedicarme a mí misma mientras acabo con las asignaturas que me quedaron este año. Tendré tiempo de sacarme el carné del coche, de buscar trabajo, de estudiar idiomas y de ir al gimnasio en modo "en serio". No hay prisa. Hay tiempo para todo. Hay chicas que han podido transformar su cuerpo al 100% partiendo de una obesidad. Al menos yo juego con ventaja. No hay nada imposible y lo que me proponga, en el momento en que me lo proponga, lo podré lograr. Es sólo que... No es el momento. Y quizás cuando tenga todo el tiempo del que hablo, deje de querer cambiar mi cuerpo. Me gusta actuar sobre la marcha y no hacer planes a largo plazo que nunca sabes si llegarás a cumplir. Soñar sobre castillos de arena que te hacen tener la conciencia tranquila mientras sigues alejándote de tus objetivos. No. Sé lo que quiero ahora, que es disfrutar de mi nueva mente, para acabar mi verano con nota de 10 y no perder el tiempo contando calorías. Quiero relajar el ritmo si veo que estoy pasándome de confiada y los pantalones empiezan a apretarme (nunca es mal momento para salir a correr 20 minutos aunque sea, o desplazarte por tu ciudad andando, o bañarte en la piscina y hacer unos cuantos largos además de remojarte). Quiero ser consciente de que ya no tengo un TCA. No lo tengo porque todas las cosas que he comido o dejado de comer lo he hecho en compañía, de festivales, de fiesta, de viaje, ... Amoldándome a nuevos horarios y nuevos planes diarios, siguiendo los pasos de la gente que me acompañaba y guiándome por lo que me apetecía en cada momento; no lo he hecho metida en casa, cuando estaba sola con el baño disponible para poder vomitar, sin disfrutarlo y sin que mi cuerpo lo necesitara.

Pero lo dicho, el cambio conductual era algo complejo pero que poco a poco, medio obligándome, medio contando con la ayuda de la gente que me rodea, y medio adoptando costumbres nuevas era algo que sabía que podría conseguir. Lo que pensaba que no podría cambiar nunca era mi mente. Pensaba que nunca sabría qué cenar, o que siempre me sentiría culpable si un día merendaba un gofre. Pensaba que mi mente siempre iba a querer que perdiera peso y que me haría renunciar a una noche de cerves si ya había hecho planes durante el día que me hicieran sentir culpable. Y sin embargo... He pasado el mejor verano de mi vida y mi cabeza se ha limitado a disfrutar conmigo. Me siento orgullosa de mí y ahora llega el momento en el que cada persona (externa a mí) puede pensar lo que quiera: puede pensar que estoy más guapa que antes, o que estoy gorda, o que me ve mejor que nunca, o que me he pasado tres pueblos. Pero también ha llegado el momento en el que me da igual. No estoy aquí para complacer a todo el mundo, simplemente porque es imposible. Estoy aquí para ser la mejor versión de mí misma, la que me gusta a mí. Y yo, que sé por todo lo que he pasado, no me podría querer más ahora mismo.

Y claro que quiero ponerme en forma y gustarme más físicamente. Pero no tanto por gustar a los demás (ya que seguirá habiendo gente a quien guste y gente a quien no) sino por estar conforme conmigo misma y por seguir demostrándome de lo que soy capaz. Y poco más. Que no pienso vivir en una fiesta constante, y que cuando cumpla la edad pertinente dejaré de festivalear y beber y comer durante todo un verano y supongo que me gustarán cosas distintas. Pero por eso mismo, ahora que tengo 20 años y soy inmortal, y puedo dormir 6 noches en el suelo medio inundada sin sufrir infartos, ¿cómo no lo voy a aprovechar? Todo el puto mundo engorda en verano y eso es señal de que lo han disfrutado. Ya nos amargaremos cuando empiece el curso, así que de momento ni si quiera dudéis en hacer todo lo que os apetezca. Cuando queráis empezar a hacerlo quizás ya sea demasiado tarde.

Tenía tantas ideas mezcladas en la cabeza que creo que no he plasmado como yo quería ni la mitad, pero ea, así se queda. Y quién quiera debatirme algo en los comments  --- > GO ON

7 comentarios:

  1. Toda la peña siempre dice que adelgaza en verano, rollo que con el calor no apetece comer tanto, o más ensaladitas y fruta, y que hacen más cosas... para mí siempre es... BULLSHIT. Terraceo, salir MUCHO más, helados, tapitas... pues eso.

    Me emociono un poco al leerte, en parte porque te envidio, en parte porque te tengo cariño, y sobre todo por el proceso de autosuperación que supone y porque me genera esperanza, quizás no para mí misma pero... saber que la posibilidad existe, o algo así.

    No te confíes, los 30 no quieren decir que eso deje de apetecerte... jajaja, díselo a A si no!!!!

    Anyway, 100% agree con todo, que la parte fácil es la conductual, la jodida es no morirte por dentro, y que todos queremos personas normales, aunque luego critiquemos a la gorda... siempre peor la anoréxica con la que no se puede hacer nada. Y lo digo porque A ya me dijo un día: jóder, yo te llevaría por ahí a comer o a cenar... pero para qué, si nunca comes nada... -. Y lo triste es que me pierdo esto con él, o irme de rabas con mis colegas, o comerme un puto helado o cenar en una pizzería con sangría, y luego llega el finde y me pongo hasta el culo en casa sola, cuando no ha pasado ni una hora desde la comida y no tengo ni hambre pero ya estoy en modo-atracón y no puedo esperar. Es LAMENTABLE y es DOLOROSO. Pero es mi elección eh? No me quejo ya. Victimismos a otro lado.

    Again and again, da gusto leerte. Gustísimo. Un abrazo enorme!!

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  2. Si se enfadan las fit que se jodan, realmente es otro tipo de trastorno alimentario digan lo que digan, porque vivir toda la vida atada a ese estilo tiene que volverte loca si o si. Además he estado investigando sobre ese tema (el trabajo de fin de grado acecha y no tengo tema y claro, xdd pululeo por internet en busca de algo interesante) y muchas llaman "vagas" a las que no quieren hacer ejercicio pues porque no o porque no les gusta, o a las que solo hacen cardio. Joder a mi me gusta más cardio que pesas, hago pesas porque quiero tonificar, pero que cojones!! he tonificado muslos corriendo y feliz! y no soy una floja xdd en fin me enrollo

    Me alegra mucho leer esto y también me emociona, son cosas que dan el empujoncito para dejar esta mierda de vida.

    He puesto muchos tacos u.u perdón xdd me enervo y me sale la vena visceral.

    Muchos besos y espero que sigas subiendo cosas como esta que hacen mucha falta por aquí

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  3. Hola Miriam
    Lo primero de todo, me alegro de que todo te vaya viento en popa y que seas feliz, pero me gustaría matizar algo.
    Entiendo que este es tu blog y tu das tu punto de vista. Y entiendo que con un TCA el objetivo es normalizar y aceptarte tal y como eres. Por tus palabras, entiendo que tu no solías hacer deporte con mucha frecuencia antes de que se desarrolllará tu TCA. Solo lo señalo, no opino.
    Sin embargo, hay gente que llevan haciendo deporte toda la vida, que les gusta y que forma parte de su vida, por los valores de fuerza de voluntad y superación que conlleva. Yo he hecho deporte toda la vida y he comido lo que me ha dado la gana siempre, pero era tal nivel de deporte e intensidad, que siempre me mantenía.
    Lo que digo es que ni soy fit ni nada, pero que cada uno elige su estilo de vida, e igual que tu te sientes bien porque estas normalizando y ese es tu objetivo: aprender a disfrutar de la vida sin preocupaciones, hay gente que su objetivo es competir o tener un buen cuerpo y eso es lo que hace. Por supuesto es una vida sacrificada, pero cada cual con lo suyo, y puede que para ti esas personas no sepan disfrutar de la vida...pero lo cierto es que ellas son igualmente felices, llevando sus tuppers y sus comidas, porque la recompensa para ellas es a largo plazo.
    Dicho esto me alegro muchísimo de que estés normalizando, y normalizando, en tu caso, significa salir y no moverte demasiado, para no volver a obsesionarte. Siendo como eres, dudo mucho que hayas engordado algo y en cualquier caso, son kilos de felicidad y de salud (o eso espero). Y que cuando tengas que hacer ejercicio lo harás disfrutando, pero solo por el hecho de llevar una vida menos sedentaria y más saludable. Y por saludable no me refiero a estar más o menos rellenita, sino a problemas de riñón, colesterol, enfermedades cardiovasculares, etc.

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  4. Si, si, totalmente de acuerdo Gabriella. Tengo un montón de amigos que son deportistas de élite y llevan entrenando desde peques y son la caña. Se puede hacer lo que se quiera con ellos porque, quitando las horas que dedican a sus entrenamientos, el resto del tiempo lo tienen lejos de obsesiones. Igual van un día al Fosters, que van a un buen restaurante, que comen tranquilamente en casa. No miran para nada horarios, calorías, macros o lo que sea que miran las fit (que no lo sé). Y así da gusto! Si yo los envidio. Siempre pienso: ojalá mis padres me hubiesen apuntado a algún deporte cuando era pequeña. Pero ahora no voy a meterme en un equipo así de la nada porque sería una paquete. Y siempre lo he pensado: no me compares lo entretenido que es hacer deporte jugando al basket o a balonmano o a lo que sea, en vez de tener que ir al gimnasio a ver las horas pasar. Pero eso es lo que me toca a mí ahora... El crossfit es lo único que me hizo algo más de gracia el curso pasado porque también lo quise entender como "deporte de equipo", conocí gente y me motivaba a bajar al gym. Pero veo en tantos instagrams la cantidad de movidas que tienen que hacer las tías (o tíos también, supongo) que quieren un cuerpo en forma, y me entran ganas de pegarme un tiro. Es como: en serio me va a tocar hacer todo eso a mí? Por suerte yo no sueño con marcar abs, ni tener cuerpo de culturista. Yo sólo quiero perder algo de volumen y estar firme, sin marcar y sin nada. Así que igual no necesito ser tan estricta con mi dieta. Quién sabe. Es algo que de momento no me preocupa... Y gracias por el comment :)

    Flau, Hate, sois de lo mejorcito de mi blog :D

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  5. Hola! Me ha gustado mucho ésta entrada, ojalá yo algun dia disfrute así!!!!!!
    Verás... yo tengo una relación rara con la comida, pero no sé si se puede decir que tengo TCA, pero me siento muy mal por comer, vomito... etc etc. pero no sé... podrías decirme qué piensas?
    Puedes pasarte por mi blog senseeepresses.blogspot,com, está en catalán pero se puede traducir, o al menos tengo puesto el traductor.

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  6. Me gusta mucho leerte,me motiva :) Has escuchado Body Love de Mary Lambert? tal vez te guste, va con esta entrada. Espero que sigas bien, cada vez mejor
    besos

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  7. Dios Eva, casi me haces llorar con todo lo que has dicho. Eres un grandisimo ejemplo a seguir. Leerte alegra a cualquiera y de verdad, olé tu por ser así y disfrutar de la vida. Sientete una grandisima campeona.

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