lunes, 31 de agosto de 2015

IT'S OVER BITCHES

¿Qué queréis que os diga? "Nenas, Roma fue genial, comí un montón, no me sentí culpable, salgo guapísima en todas las fotos, me la pela el peso, normalizar, bla bla bla. Pero no penséis que va a ser así eternamente eh.... Que me voy a poner super cachas y que no lo hago aún porque viene el Erasmus eh, pero que yo esto en dos días de gimnasio lo he solucionado". En fin, que no.

Lo que os voy a decir es que no le veo sentido a venir aquí y contaros lo mucho que como y lo poco que engordo porque llega un punto en el que se hace repetitivo. Que estoy curada. Y no hay más vuelta de hoja. Que no engordo no porque restrinja, sino porque no me atraco. Y como mucho porque una persona normal come, aunque no se atraque. Que los pensamientos que se me pasan por la mente durante el día son los de una chica normal que se preocupa por salir a la calle sin que se le estufe demasiado el pelo, por ver a sus amigos antes de que todos empiecen la universidad, por que la regla vuelva a bajarle este mes, porque no me salgan muchos granos después de comer chocolate y porque el pantalón no me apriete después de lavarlo (pues sí, también).

Que ya lo sabéis, que curarse no es hacer tabú a la vida sana y dejarse embutir cual cochinillo antes de una matanza. Que se nos permite quejarnos de los michelines que nos salen al sentarnos y hacer bromas con la barbaridad de calorías que tiene un crepe. Pero sin aburrir con el temita tampoco. Que no me quiero repetir más darlings. Que me veo estupenda y sí, mira tú por dónde, tengo celulitis. ¿Qué sería de mí sin ella? Y qué poco me ha impedido siempre conseguir todo lo que he querido.

Estoy curada porque ya no sé qué contaros en este blog. Porque quizás ha llegado el momento de convertirlo en libro (si llega a dar para ello...); o de crear una segunda parte como aquel que tuve en el que contaba mi vida a lo Bridget Jones, ¡que para cuánta línea da mi vida señores..! Pero sabiendo que hay mucho cotilla suelto supongo que con seguirme en Facebook habrá suficiente.

Antes leía a Fear Factory hablar de la genética y lo poco generosa que era con ella. Yo siempre pensé que tenía genética de niña gorda y que nunca conseguiría adelgazar. Pensaba que siempre sería gorda y plana (de pecho) y resulta que ahora tengo tetas y mira, que no, que en una 34 no voy a caber pero gorda? Ya te digo yo que tampoco. Que contra la genética no se puede luchar porque mi constitución siempre va a ser de chica CHICA, no de niña palo. Pero contra la mente sí se puede luchar porque Fear cielo, dirás lo que quieras y te quejarás cuanto gustes pero yo soy tío y te veo pasar por la calle y me giro a mirarte el culo.

Un beso guapuras. Espero haber servido de ayuda a quien me haya leído y que no os quepa la menor duda de que me ha encantado compartir esta experiencia con vosotras (dentro de lo que supone vivir la experiencia en sí). Que no es un adiós definitivo porque menudo churro de despedida sería esta entonces (vengo cansada del viaje) pero sí es un "no tardaré en irme".

Os deseo lo mejor a todas y sobre todo que tengáis claro y no dudéis nunca que la esperanza jamás se pierde.

"La vida no debería ser un viaje hacia la tumba con la intención de llegar a salvo con un cuerpo bonito y bien conservado, sino más bien llegar derrapando de lado, entre una nube de humo, completamente desgastado y destrozado, y proclamar en voz alta: ¡Uf! ¡Vaya viajecito!"
— Hunter S. Thomspson

jueves, 20 de agosto de 2015

EL OBJETIVO SIEMPRE FUE CURAR LA MENTE

¿Y por qué digo esto?

Porque echo la vista atrás a este verano y me doy cuenta de que no he hecho ejercicio desde mayo (si no más) y que he comido todo lo que antes era incapaz de comer multiplicado por tres. Yo, que obligaba a mi padre a ir a la montaña para sentirme bien el resto del día, no tanto por estar en contacto con la naturaleza como le ocurre a él sino por las calorías que estaría quemando. Que prefería perderme para poder andar más, que pedaleaba en mi bici del sótano si había comido algo que me hacía sentir culpable. Esa Eva, la que tan presente estuvo en mi vida desde hace ya tres años, de repente es capaz de comer peor que nunca y no sentirse culpable por no haber movido ni un músculo.

Y eso es lo que siempre busqué: dejar de sentirme culpable. Ser capaz de comer de todo, sin que eso conllevara a un atracón. Poder salir de barbacoa con amigos, y picar unas cuantas patatas fritas, o ir a cenar un kebab si salimos de fiesta en modo destroyer y todo el mundo lo pide (o si me apetece a mí, qué co*o), y tomar un helado de postre porque hace calor y apetece y está muy rico. En definitiva, comer todo lo que antes me daba miedo, no porque me esté dando un atracón, sino porque soy capaz de disfrutar de la comida con la moderación propia del verano (poca, realmente) y sin sentirme culpable ni engordar (lo cierto es que no me he pesado quizás por miedo, pero tampoco lo necesito).

Y ya no sólo hablo de culpabilidad cuando hablo de curar la mente, sino también de naturalidad. Porque antes quizás me ofrecían comida y verdaderamente no tenía hambre pero me daba vergüenza el qué estarían pensando si lo rechazaba, y me sentía ridícula cada vez que les decía que no. O me negaba a comer con mis compañeros en la universidad y llevarme un tupper porque suponía que lo verían demasiado pequeño y no quería que cuchicheasen entre ellos. Ahora, sin embargo, si llevo toda la tarde sin comer y me ofrecen algo que verdaderamente no me apetece, lo rechazo sin más, sin darle más importancia. Porque al final la importancia sólo se la damos nosotros. Y si estoy con amigos y me entra hambre y soy la única que tiene hambre pues cojo y lo digo, y les pregunto qué tienen en la nevera y como, porque es lo que me pide el cuerpo. Con naturalidad, sin hacer un espectáculo interno de cada encuentro con la comida.

He llegado a tal punto, que ni siquiera me ofenden los comentarios. Porque recuerdo que antes hacía un mundo de cada pequeña frase que se pudiese malinterpretar. Pensaba que me estaban llamando gorda a cada instante y me ofendía de corazón. Ahora, sin embargo, me doy cuenta de la cantidad de veces que entre amigos se dicen: "tío, cómo comes tanto" y nadie se ofende por ello. De hecho, se ríen y siguen comiendo. Y yo cada vez hago más lo mismo, aunque hay veces que me cuesta. Estas fiestas de Elche conocí a un chico que únicamente me había visto por Instagram y le dijo a mi amiga: No la reconocía por las fotos. No pude evitar pensar "me vería mejor en Instagram" a lo que mi amiga continuó: dice que eres mucho más guapa en persona. Y me di cuenta de que debo entender que mi enfermedad estaba basada en la DISTORSIÓN. Pero la mayoría de veces incluso yo misma me cachondeo con mi familia o amigos de todo lo que antes me daba ganas de llorar. A veces mi padre me dice mirando a mi hermana: está demasiado flaca (aunque luego yo le explico que es su constitución, que está completamente bien) y yo le digo en un total cachondeo mientras me toco la barriga: ¿y yo no papá? Y él se ríe y me dice "Tú estás perfecta, Evita". Sé que antes hubiese pensado: perfecta significa no flaca, y eso significa gorda; pero ahora me creo que estoy perfecta de verdad. Todo el mundo hace comentarios, es inevitable, y eso no significa que quieran ofendernos. Comentamos todo lo que se nos pasa por la mente, lo que pasa es que como a nosotras únicamente nos afecta ese tema, nos lo llevamos a lo personal. Pero es como si se habla de política. A mí, que ni me va ni me viene pues me pongo en stand by, mientras que otras personas que estén muy metidas en toda la actualidad del tema, en seguida se ofenden y se ponen a la defensiva. Comer es una necesidad natural, no un insulto. Y en mi opinión, yo creo que está mejor vista una persona con un cuerpo estándar con la que se puede salir a tapear, probar cosas nuevas, e improvisar planes sobre la marcha, que una con un cuerpo escultural que no puede salir de casa sin su batido de proteínas y que debe hacer malabares con sus horarios para no salirse de sus macros/calorías or whatever (Estoy preparada para la avalancha de comentarios ofendidos).

Es obvio que también pienso en mi salud y digo: joder, ojalá volver a la rutina y apuntarme de nuevo al gimnasio y comer un poco más decente. Pero eso tampoco va a ocurrir, porque me voy de Erasmus. Quizás al pasar el primer mes nos calmemos todos un poco, pero tengo claro que al principio va a ser un auténtico caos. Y tampoco me preocupa. Que las cosas lleguen como deban llegar y ya actuaré yo en consecuencia. Lo que tengo claro es que ya no acabaré escondida en mi cuarto comiendo Dios sabe qué mientras el resto del mundo piensa que me muero de hambre. Simplemente me dejaré llevar y no haré nada distinto de las miles de locuras que harán mis compañeros.

También es obvio que muchas veces me miro al espejo y digo: Eva, no te pases tampoco. Este ritmo de verano no me va a tonificar de la nada, como comprenderéis. Estoy tan blandita como siempre y con unos brazos tan poco afines a mi gusto como siempre han estado. Y a veces me rallo. Pero supongo que como todo el mundo. Tengo 20 añitos de nada. Me quedan nada más y nada menos que diez años de vida para llegar a los temidos 30. Estoy acabando mi carrera (mi prioridad durante estos tres cursos pasados) y cuando vuelva de mi año en Polonia tendré un curso entero para dedicarme a mí misma mientras acabo con las asignaturas que me quedaron este año. Tendré tiempo de sacarme el carné del coche, de buscar trabajo, de estudiar idiomas y de ir al gimnasio en modo "en serio". No hay prisa. Hay tiempo para todo. Hay chicas que han podido transformar su cuerpo al 100% partiendo de una obesidad. Al menos yo juego con ventaja. No hay nada imposible y lo que me proponga, en el momento en que me lo proponga, lo podré lograr. Es sólo que... No es el momento. Y quizás cuando tenga todo el tiempo del que hablo, deje de querer cambiar mi cuerpo. Me gusta actuar sobre la marcha y no hacer planes a largo plazo que nunca sabes si llegarás a cumplir. Soñar sobre castillos de arena que te hacen tener la conciencia tranquila mientras sigues alejándote de tus objetivos. No. Sé lo que quiero ahora, que es disfrutar de mi nueva mente, para acabar mi verano con nota de 10 y no perder el tiempo contando calorías. Quiero relajar el ritmo si veo que estoy pasándome de confiada y los pantalones empiezan a apretarme (nunca es mal momento para salir a correr 20 minutos aunque sea, o desplazarte por tu ciudad andando, o bañarte en la piscina y hacer unos cuantos largos además de remojarte). Quiero ser consciente de que ya no tengo un TCA. No lo tengo porque todas las cosas que he comido o dejado de comer lo he hecho en compañía, de festivales, de fiesta, de viaje, ... Amoldándome a nuevos horarios y nuevos planes diarios, siguiendo los pasos de la gente que me acompañaba y guiándome por lo que me apetecía en cada momento; no lo he hecho metida en casa, cuando estaba sola con el baño disponible para poder vomitar, sin disfrutarlo y sin que mi cuerpo lo necesitara.

Pero lo dicho, el cambio conductual era algo complejo pero que poco a poco, medio obligándome, medio contando con la ayuda de la gente que me rodea, y medio adoptando costumbres nuevas era algo que sabía que podría conseguir. Lo que pensaba que no podría cambiar nunca era mi mente. Pensaba que nunca sabría qué cenar, o que siempre me sentiría culpable si un día merendaba un gofre. Pensaba que mi mente siempre iba a querer que perdiera peso y que me haría renunciar a una noche de cerves si ya había hecho planes durante el día que me hicieran sentir culpable. Y sin embargo... He pasado el mejor verano de mi vida y mi cabeza se ha limitado a disfrutar conmigo. Me siento orgullosa de mí y ahora llega el momento en el que cada persona (externa a mí) puede pensar lo que quiera: puede pensar que estoy más guapa que antes, o que estoy gorda, o que me ve mejor que nunca, o que me he pasado tres pueblos. Pero también ha llegado el momento en el que me da igual. No estoy aquí para complacer a todo el mundo, simplemente porque es imposible. Estoy aquí para ser la mejor versión de mí misma, la que me gusta a mí. Y yo, que sé por todo lo que he pasado, no me podría querer más ahora mismo.

Y claro que quiero ponerme en forma y gustarme más físicamente. Pero no tanto por gustar a los demás (ya que seguirá habiendo gente a quien guste y gente a quien no) sino por estar conforme conmigo misma y por seguir demostrándome de lo que soy capaz. Y poco más. Que no pienso vivir en una fiesta constante, y que cuando cumpla la edad pertinente dejaré de festivalear y beber y comer durante todo un verano y supongo que me gustarán cosas distintas. Pero por eso mismo, ahora que tengo 20 años y soy inmortal, y puedo dormir 6 noches en el suelo medio inundada sin sufrir infartos, ¿cómo no lo voy a aprovechar? Todo el puto mundo engorda en verano y eso es señal de que lo han disfrutado. Ya nos amargaremos cuando empiece el curso, así que de momento ni si quiera dudéis en hacer todo lo que os apetezca. Cuando queráis empezar a hacerlo quizás ya sea demasiado tarde.

Tenía tantas ideas mezcladas en la cabeza que creo que no he plasmado como yo quería ni la mitad, pero ea, así se queda. Y quién quiera debatirme algo en los comments  --- > GO ON

viernes, 14 de agosto de 2015

¿Alguien me trasplanta un hígado nuevo?

Sólo me quedan 3 noches más de fiesta y después pienso desintoxicarme hasta finales de agosto por lo menos... xD Las fiestas de Elche solían ser más divertidas cuando tenía 15 o 16 años. Con 17 incluso también molaron, pero a partir de ahí todos pensamos que son un poco una mierda. Pero este año... Me lo estoy pasando genial! Y con la gente que menos me esperaba... Ayer me encontré con un compi de la uni y sus amigos y nos quedamos al final toda la noche juntos y empezaron a meterse conmigo como siempre rollo: Eva borracha? Eva ligar? Naaah... Y entre unas y otras el amigo le dice: me cae bien tu amiga! Y él le suelta: pues haberte venido al piso de Valencia el año pasado! (Vivíamos juntos) y luego dice: "aunque en esa época tenía novio y no salía nunca... Cuando lo dejó pegó un cambio radical". Y me entraban unas ganas de decirle: era porque tenía anorexia imbécil! Y me daba miedo salir (carita de desprecio de whatsapp). Pero a parte de que no procede, supongo que tener novio siempre influye bastante también.

Así que llevo como desde mediados de julio (creo que empecé la fiesta en el FIB, aunque seguro que en junio también hubo varias) sin parar de beber y de cenar fuera y de no mover el culo ni para ir de un sitio a otro. Vamos, que me siento un poco en modo gorda total, y mi vecina me ha dicho que conforme acaben las fiestas podríamos hacer una semana de desintoxicación pre-Roma, rollo: comer bien y movernos un poco aunque sea... Desayunar tostaditas con pavo o avena, comer lo que hagan mis padres, y merendar yogur con fruta y all bran o cosas del estilo; beber muchísima agua, infusiones, etc. Y de cena pues... no sé, según el hambre que tenga en el momento (las cenas y yo nunca congeniamos). Y luego por la noche con el fresquito salir a andar una hora o hora y media aunque sea por la vía parque que hay al lado de nuestra casa, y así deshincharnos un poco para Roma que ella desde luego no, pero yo podría ir rodando hasta allí si me lo propusiera. Menuda cara de pan llevo en las fotos de Face...

Y nada eso, esta noche es la última noche de fiestas en Elche, mañana tengo una en Benidorm, el 16 se descansa y el 17 (en principio) vamos a Rototom. Y fiiiiiinnnn jajajaja el día 26 a Roma y se acabó agosto.

Tengo bastantes cositas que contar de estos últimos días: vino a verme un "amigo" de Valencia aquí a Elche, perdí el móvil y como por arte de magia lo he podido recuperar (tengo bastante potra con esas cosas y así nunca aprendo), mi padre se enfadó a saco conmigo un día por una tontería y me dio bastante bajón y esa noche no quise salir, estoy quedando bastante con amigos con los que antes a penas quedaba, y bueno... algunos chanchullines que tuve que hacer pero que prefiero callarme por si las moscas...

Esta soy yo esta mañana...

Y esta una de las pocas decentes de anoche

Y nada más, venía a quejarme un poco y a actualizar y a ver si os animabais a escribir y entretenerme :P Un besazooo !!!

domingo, 9 de agosto de 2015

Una de Arenal por aquí.

Ya he recuperado fuerzas para volver a escribir. Después del Arenal pillé un catarrazo de estos de dolor de garganta, tos con mocos y cansancio general con cierto dolor de cabeza. Toda una gozada, vamos. Pero me fui a mi pueblo (costa de Granada) a sufrirlo allí y ya estoy de vuelta en Elche. Mi madre se ha quedado allí una semana más para cuidar de mi abuela y se respira tal paz y tranquilidad en casa... (caritas de corazones).

El Arenal fue increíble a pesar de las inundaciones y todo el rollo que salió por las noticias. Cuando volví mi padre me dijo que le daba la sensación de que el FIB me había gustado más y... no sé, es posible (joder, teníamos hotel, coche, playa, dueños de hotel que eran amor, parque acuático, grupazos en los conciertos, y a H) pero es que eran festivales completamente distintos y entonces creo que tampoco son comparables. En este estuvimos en el cámping durante 6 noches, sin salir de allí. Únicamente fuimos una amiga y yo a Burriana un día haciendo autostop en la carretera porque yo necesitaba ir al banco y ya de paso nos tomamos un zumo por allí y demás pero el resto del tiempo cámping cámping cámping, playa, conciertos, cámping cámping. Y aunque mi pronóstico inicial era que iba a acabar harta del sol, del calor, de no dormir y de vivir entre mierda (y pensaba ir a dormir alguna noche a Valencia) estuve de lujo y aguanté perfectamente todo el festival.

Me recordó un poco al Erasmus porque era increíble la cantidad de gente que conocimos. Rollo de estar sentadas en nuestra mesa bebiendo cervezas y pensar: qué mesa te apetece conocer hoy? Y acercarnos y hacernos sus amigas en cero coma para el resto de los días. Y en una de esas le dije a mi amiga: esto sólo pasa aquí y en el erasmus... Nos vienen unos chavales en medio de nuestras conversaciones nocturnas en Valencia a sentarse en nuestra mesa sin más, y poco tardamos en echarlos de allí.

No sé cómo ocurrió pero nos hicimos amigas de los de la barra y éstos nos dejaban cargar el móvil gratis, me regalaron una pulsera para ir a la Clandestine, nos daban tatuajes, conversación (claramente), alguna cañita gratis sin que diese mucho el cante. También me hice íntima amiga de los chavales que cambiaban los euros por Tokens (la "moneda" de allí para que parezca que las cosas no son tan caras), y es que el que hacía de segurata allí fue camarero mío de un restaurante de Benicàssim de cuando el FIB y se acordaba y al final me pasaba el día entero allí hablando con todos. Creo que fueron con diferencia los que más cariño me pillaron / les pillé del festival. Me dio hasta pena despedirme el último día. Siempre que pasaba por delante me gritaban: Evaaaa !! y me regalaban una barrita o me pedían que me acercara un rato. Muy monos, de verdad.

Qué más qué más? Bueno sí, amigas de mucha peña que controlaba el cotarro y luego pues de otros "sounders" (que se hacen llamar) pues más de lo mismo. Madrileños por un tubo, sevillanos, valencianos, gallegos, salamantinos, alicantinos, ... Hasta a uno de mi pueblo conocí!! Cada noche bebíamos con unos distintos, y nosotras, más selectivas que ningunas, sólo nos acercábamos a los grupos de los cachondos :P Las dos noches de inundación no salimos a los conciertos pero nos quedamos bebiendo bajo el techado donde servían las cervezas y un tío de nuestro lado sacó una guitarra y empezó a animar el ambiente haciendo su propio concierto.

Y por el resto de cosas nada, comida sin remordimientos. Y como somos tan perras que no nos apetecía ni salir a comprar al Consum algo de calidad, pues todos los días de hamburguesa, pasta, arroz, kebab, patatas, alitas o lo que pillásemos por allí dentro. Cerveza como bebida universal y botellón por las noches (íbamos muy de ricas... lo comprábamos todo allí y al final me dejé una de pasta....). Vergüenza por el cuerpo? cero cero cero, menos mil. Los días que no íbamos en bikini era porque hacía frío (que los días de lluvia se nubló durante todo el día) y el resto del tiempo en bikini todas, mega hinchadas por el alcohol y genial genial. Y aún había una que me decía: pues tía... yo creo que tú has adelgazado estos días... Y yo pensando: siii... ya lo creo...

Y la vuelta pues eso, para el pueblo. Quería haber ido al Dreambeach con una amiga pero me puse bastante malita y bueno, para compensar iremos H y yo al Rototom un día a ver a Major Lazer (si no se tuerce el plan). Ayer subidón de autoestima máximo: Quedé con el novio de una amiga que lo conozco de hace mucho tiempo (de hecho yo fui su celestina) porque hoy es su cumple y así le elegíamos algún regalo entre los dos. Salí de casa pre-menstrual pero a otro nivel. Este mes me he tomado la píldora de pena y cuando hago eso me hincho a saco en la previa a la regla. Me vi fatal en el espejo pero ea, para adelante. Y cuando llego a su coche me suelta el pavo: estás más delgada no?
Empecé a reírme y le dije: eres un mentirooosoo! jajaja Porque sí, porque con él tengo confianza y hacía mil años que no lo veía y era imposible que estuviera más flaca que la última vez que coincidiéramos.

Total, que compramos los regalos y bla bla bla y sale una amiga en común en la conversación que justo esa mañana me enteré que la habían ingresado en el hospital por anorexia (y se le veía venir) y me dice: pero eva... tú tuviste una época también que... tela. Y bueno, le acbé haciendo un mini resumen de mi historial y paramos en un 24h a comprar agua porque nos moríamos de sed y el tío pilló dos batidos de chocolate y nos los bebimos y me dice: que no me entere que luego vomitas esto eh...

Y al final me dijo: "bueno, si has tenido que pasar por todo eso para quedarte como estás ahora, pues hecho está. Pero ya está, quédate así que así estás genial". Y yo (caritas sonrojadas del whastapp) le dije que ya estaba bien y que aunque no me apetecía el batido que obviamente no lo iba a vomitar. Y que me queda un poco de distorsión únicamente porque algunas fotos que he subido recientemente a facebook han tenido que pasar previamente el filtro de una amiga que sé que siempre me dice la verdad rollo: Salgo gorda o la puedo subir? Y me dice: no me lo puedo creer! Estás fatal xD Pues si yo he recibido un montón de comentarios de amigos en plan "qué buena se ha puesto Eva, cómo está tal". Y yo más caritas sonrojadas del whatsapp jajaja y nada eso, que estamos todas gilipollas :)

Besazos y feliz agosto!! Yo me voy a emborracharme de seguido hasta el día 17. Chaaaauu