miércoles, 10 de junio de 2015

Never give up

Y efectivamente, ese estado tan pesimista ha pasado, lo que no quiere decir que ahora me encuentre bien. Es simplemente la relación de siempre: comer sin excesos = sentirse bien con una misma; comer con excesos = sentirse hecha mierda. Y esto es así aunque físicamente estemos exactamente iguales.

¿Qué quiere decir eso? Que esta semana a pesar de seguir de exámenes he comido bien, no he tenido excesos ni he vomitado, estoy algo más relajada y me veo algo mejor frente al espejo. Publiqué un post en instagram informando sobre mi estado de ánimo y mi pensamiento esporádico de tomar fluoxetina y esa misma noche me habló por whatsapp una amiga diciéndome que estoy pasando por una de las últimas etapas de todo este proceso, que ella también se veía fofa y mal cuando empezó a comer de todo y a normalizar, que se miraba en el espejo y era consciente de que le sobraban un par de kilos, pero que eso no hizo que dajara de comer, salir de fiesta y disfrutar del día a día. Ahora ella ha salido completamente de su TCA, está más guapa que nunca, entrena con pesas para tonificarse, come como una campeona y se le está poniendo un cuerpo que quita el hipo. Todo esto (que quede claro) por gusto, sin ningún tipo de comportamiento enfermizo y sin compararse ni martirizarse si los resultados tardan en llegar.

Así que me motivé muchísimo. Me motivé porque me estaba dando la sensación de que lo estaba haciendo todo mal. De que hace ya unos cuantos meses, con la excusa de "tienes que comer sin miedo" me había estado jartando un poco de más: kebabs post-fiesta, cervezas, fritos, helados a media tarde, crepes de resaca, postres dulces, etc. Y que aunque es cierto que le había perdido el miedo a la comida, ahora le estaba cogiendo demasiado cariño. Y me sentía mal. Sentía como que ya era tarde y que ahora me había acostumbrado a comer porquerías y que iba a engordar aún más. Y los pantalones ya me apretaban, y la cara ya la tenía más hinchada, y los brazos ya se me veían más gordos. Y de ahí mi depresión.

Pero a raíz de esa simple conversación me di cuenta de que el miedo a la comida no se pierde haciendo dieta ni comiendo sano o contando calorías, aunque estas sean de un número adecuado. Me di cuenta de que quizás no lo había hecho tan mal después de todo y necesitaba ese viaje a Polonia con Hannah para comerme un kebab post-fiesta, o pillar un par de hamburguesas del Mc Donald's si teníamos prisa por coger el avión, o de comernos una manzana de chocolate si nos apetecía a media tarde. Porque el miedo a la comida se quita comiendo sin miedo. Que quizás no vino tan mal pasar una tarde de quintos bebiendo cervezas para darme cuenta de que al día siguiente sólo iba a tener resaca, pero los mismos kilos encima. Y quizás haber pasado este último mes sin pisar el gimnasio me ha hecho darme cuenta de que igual que la forma física requiere tiempo para ganarla, también requiere tiempo para perderla. Y yo sigo estando en forma.

Al final, todas estas cosas me hicieron darme cuenta de que lo único que engorda son los atracones continuos, y que aunque obviamente debo cuidar lo que como en mi día a día, necesitaba perder el miedo a comer. Porque un kebab post-fiesta no engorda, ni tampoco las cervezas del sábado, ni un pequeño helado después de comer, porque estas cosas también entran dentro del balance que supone la dieta equilibrada.

Con todo esto escribí un nuevo post en instagram diciendo: "

Tras una sesión de ánimos de Luisinha directa al gym que me he ido, que ya le tenía yo ganas. Que no sé si se lo habré dicho alguna vez o si todas las veces que lo he pensado se ha quedado en mi cabeza pero eres mi total ejemplo a seguir! Y si tú, que no sólo has conseguido salir de la anorexia sino que además has sido capaz de quererte a ti misma y conseguir toda la fuerza de voluntad necesaria para mejorar tu cuerpo día a día con constancia y sin comportamientos enfermizos, también pasaste por una etapa como la que estoy pasando yo para salir de todo esto, orgullosa estoy de haber llegado hasta aquí. (Menuda frasecita, coged aire). Y que sí, que me veo flácida y los brazos grandes y fofos. Y es que así están. Pero lo único que debo hacer es seguir comiendo, y seguir saliendo de fiesta, y seguir disfrutando mi vida para seguir normalizando. Porque si me siento así ahora no es porque me haya descuidado, es porque nunca he dejado de luchar para acabar con mi bulimia. Y desde que os dije lo del tatuaje que no he vuelto a vomitar, ni a atracarme tampoco [me tatuaré una flor de loto en la nuca si paso todo el Erasmus sin vomitar]. Y ojalá algún día pueda decir que nunca más volví a hacerlo. Y ojalá estos brazos fofos me hayan ayudado a conseguirlo".


Como decía ella misma, todo está en la mente: unos días entramos al gimnasio sintiéndonos unas bolas y salimos creyéndonos Beyoncé. Por eso no me cabe duda que en pasar exámenes, en relajarme, en ir a la playa y ponerme morena, en hacer alguna ruta por la montaña y SOBRE TODO en dejar de comer con ansiedad, me sentiré la tía más pivonaza de toda España :P

Y me guardo unas reflexiones que me han venido hoy a la mente a raíz de hablar con varias amigas que (Sopresa) también tienen una relación de mierda con la comida para otra entrada, que esta va a quedar muy larga sino. Y me hacen plantearme si los raros hoy en día no serán aquellos que no padezcan TCA.

Un besito y buenas noches :)

Y al comentario de Rebel Sweet sólo decir que sí me he planteado muchas veces convertir todo este blog en un libro, pero tendría que ser el día que verdaderamente todo esto sea cosa del pasado y además con la cantidad de intimidades que hay aquí metidas... tendría que hacer un remake bueno jaja

A las demás, mil gracias por los comentarios, como siempre. Y gracias por estar ahí :)

6 comentarios:

  1. Hola.
    Hace mucho que te leo, pero es primera vez que te comento.
    Casi lloro con tu entrada, porque yo inicie terapia contra mi bulimia hace poco mas de dos meses... La verdad, solo tuve una recaída (el viernes pasado); pero el miedo a engordar persiste, el miedo a la comida, también tengo un desinteres por ella, como para llenar un vacío... Es complicado y es que no quier engordar, es que a diferencia de la mayoría de las mujeres, yo me veo MUY MAL GORDA, no tengo ningun atributo bonito y suena superficial pero asi son las cosas... Solo pienso que si subo de peso sere una especie de monatruo... Soy tonta.
    En fin, espero que pueda llegar al punto donde te encuentras. Es solo que ahora solo quisiera dormir y no despertar, pero lo que me mantiene es la fluoxetina, sin ella haría cualquier tontería.
    Perdon, por el largo comentario. Espero puedas ayudarme.

    ResponderEliminar
  2. Creo que te he dicho lo mismo mil veces, que fácil no será, que sino no sería real. Sigues en la lucha y seguirás, probablemente bastante tiempo.

    Y sí, desde luego, lo que más engorda al final es pasarse el puto día atracándose aunque luego hagas los mil malabares para no comer una mierda y todo el ejercicio del mundo. Y que para conseguir el cuerpo que nosotras queremos (no tan delgado si no tonificado), hay que comer. Period.

    Un besín peque!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo con que lo que más engorda son los atracones, por mucho que lo eches después. En una época en la que había subido mucho de peso por la bulimia, me pusieron una dieta en la que no pasaba hambre y podía comer un bollo al dia, y adelgace como para pedir yo misma dieta de mantenimiento. Eso sí, fueron mis únicos meses sin bulimia en los últimos 20 años...

      Eliminar
  3. Esta actitud me gusta más,me encanta leerte pensando en positivo.
    Ya has dado los pasos más importantes.
    Y recuerda una cosa: primero hay que aceptar como es nuestro cuerpo.
    Después de eso podemos mejorarlo sin obsesión y comiendo.
    Vamos como hace cualquiera que quiera verse un poco mejor,eso así subir la autoestima.
    Sin compararse ni nada,saber como es la realidad.
    Cuando una se cree gorda sin estarlo no vale,hay que ver la realidad y las posibilidades reales.
    También las prioridades,siempre es mejor que nuestras prioridades no se basen sólo en un físico o en nuestro cuerpo.
    Hay cosas más importantes como la salud,como disfrutar de la vida...
    Y la paz mental,claro.
    Un beso muy grande :)

    ResponderEliminar
  4. Salir de eso, es tan dificil, al menos cuentas con un tratsmiento, aqui en venezuela no existen lugares para personas con este tipo de trastornos, solo algunos psicologos y ellos quieren quitarte un ojo de la cara por cada consulta.


    Me gusta el animo que demuestras en tu entrada, nadie dijo que fuera facil, esto es cierto, pero poco a poco las cosas van cambiando, a mi son pocas las recaidas que me dan pero he persistido, y confio en que tu tambien, me gusto tu blog, espero tambien te guste el mio

    Saludos!:3

    ResponderEliminar
  5. Gracias gracias y gracias. Tu blog realmente me ayuda, muchísimas gracias!

    ResponderEliminar