domingo, 15 de febrero de 2015

¿De verdad quieres darte ese atracón?

Hoola a todas! Tuve cita con la psicóloga el miércoles pasado y le enseñé la dieta que me había preparado el nutricionista. Se sorprendió bastante (en el buen sentido) porque ella esperaba una dieta sin hidratos e hiperproteica, y vio que incluía todos los grupos de alimentos. Me dijo que la veía más completa que lo que yo suelo comer (ya que normalmente mis cenas, si existen, son más pobres, y no suelo añadir arroz ni pasta ni legumbres ni patatas) pero que aún así era restrictiva. Que la siguiera si es lo que de verdad quería hacer y le comentase en la próxima sesión qué tal me ha ido.

Y bueno, de momento llevo una semana con ella y no he tenido ningún atracón (buena señal), aunque tampoco he tenido ocasión de dármelo. He estado acompañada todo el tiempo, el jueves por la tarde me fui a ver a un amigo y volví a mi piso el sábado. Aquí estaba mi compañera con su novio, por lo que en ningún momento me he planteado la opción de vomitar. Las semanas que me esperan van a ser similares, porque el fin de semana que viene estarán aquí mis padres, y tengo plan con amigas también, y al siguiente es cuando estaré en Amsterdam (espero no echar mucho por la borda lo conseguido estas dos semanas, aunque realmente no me importa demasiado. Si no consigo definir nunca mi cuerpo, el simple hecho de comer como la gente normal y no vomitar ya me supone todo un logro).

He de decir que no la he seguido a rajatabla porque mis meriendas suelen ser más grandes que las que él me ha pautado, y mis cenas más ligeras (a mí me da el hambre durante el día, justo después de la comida principal de mediodía, y por la noche no tengo nada de hambre). Si queréis saber exactamente qué he estado comiendo, os copio el registro que le enseñaré a la psicóloga:

LUNES 9 DE FEBRERO
DESAYUNO: Copos de trigo con yogur desnatado
ALMUERZO: Medio plátano
COMIDA: Ensalada de pasta con un huevo cocido, espinacas y tomate (me dejo parte de la pasta) + 4 fresas grandes
MERIENDA: 2 biscotes con aceite y pavo + 1 naranja
EJERCICIO: 1 hora de crossfit
CENA: Pechuga a la plancha con un yogur y una infusión

MARTES 10 DE FEBRERO
DESAYUNO: Avena con leche
ALMUERZO: Una barrita con zumo
COMIDA: Lentejas con media patata asada
MERIENDA: Un sándwich de atún con un plátano
Tenía hambre antes de ir al gimnasio y no quería pasarlo mal en la clase así que tomé media taza de avena con leche.
EJERCICIO: 1 hora de crossfit + 20 min de elíptica
No ceno. Sorry.

MIÉRCOLES 11 DE FEBRERO
DESAYUNO: Yogur con copos de trigo
ALMUERZO: Un plátano
COMIDA: Arroz con pechuga de pavo + 3 fresas
MERIENDA: Media taza de avena con leche
Dos biscotes con pavo
EJERCICIO: Una hora de Crossfit
CENA: Ensalada de espinacas con tomate y un huevo cocido + una barrita

JUEVES 12 DE FEBRERO
DESAYUNO: Avena con leche
ALMUERZO: Plátano
COMIDA: Una pechuga de pollo a la plancha con dos biscotes y un yogur
MERIENDA: leche de fibra con copos de trigo (para intentar ir al baño) + barrita
CENA: Salmón con patata asada + yogur (acompañada)

VIERNES 13 DE FEBRERO (día acompañada)
DESAYUNO: Leche con avena + zumo natural
ALMUERZO: Nada
COMIDA: Arroz hervido con carne de potro
EJERCICIO: Una hora de pierna en el gimnasio
MERIENDA: Una naranja con un yogur
CENA: Media pizza sin queso (salí fuera a cenar)

SÁBADO 14 DE FEBRERO:
DESAYUNO: Una tortita de avena con un vaso de leche
EJERCICIO: Subida al pico del Penyagolosa
ALMUERZO: Pulguita de centeno con jamón (en la montaña)
COMIDA: Carne de potro con 50 gr de pasta (pesada cocida) + manzana pequeña
MERIENDA: Leche con un trozo de bizcocho de zanahoria + barrita. (En mi piso) NO CENO.

DOMINGO 15 DE FEBRERO:
DESAYUNO: Leche con cereales y una barrita
ALMUERZO: Un plátano y zumo de naranja (para intentar ir al baño) à funciona
COMIDA: Ensalada de pechuga de pavo con espinacas y tomate + 2 biscotes + yogur
MERIENDA:  Leche con cereales y una barrita
Quizás vaya luego al gimnasio
CENA: (Luego veré)


Le comenté los episodios que había tenido tanto viernes como sábado de atracón + vómito y me dijo que le dijera las ventajas y desventajas que para mí suponía tener ese tipo de episodios. Quería que le citara las desventajas reales que suponía para mí, las que yo realmente creía como ciertas (porque sé que es malo para la salud, y que el esófago bla bla, y úlceras y que no todo se expulsa y bla bla, pero realmente solemos hacer caso omiso a ese tipo de inconvenientes). 

Como ventajas únicamente pude decir: 1) poder comer lo que quiera sin importar la cantidad sabiendo que voy a poder echarlo después. 2) comer dulces sin engordar por ello.

Me recordó que las chicas con bulimia tienen o bien normopeso o bien sobrepeso, por lo que eso de "sin engordar por ello" igual debía replanteármelo. Las desventajas fueron 1) Sensación de descontrol y de tener que volver a empezar de cero al día siguiente. 2) Impotencia por no poder comer como la gente normal. 3) Frustración en caso de no poder vomitar todo lo deseado.

Me pidió que escribiera un texto enumerando todas las desventajas que para mí suponía tener ese tipo de episodios, y que lo tuviera a mano la próxima vez que quisiera empezar a comer sin control. Quizás recordar todo lo que pierdo dejándome llevar por el impulso me ayude a deterneme a tiempo.

El texto lo he titulado igual que la entrada.

Vamos Eva, piensa en lo que llevas de semana, ¿vas a echarlo todo a perder por unos pocos dulces? Sabes que en realidad no quieres hacerlo, ¿y si luego no lo vomitas? Te sentirás hinchada y fracasada, porque parece que nunca serás capaz de comer como las personas normales. Mañana tocará empezar de nuevo otra vez más. Volver a seguir la dieta, volver a ir al gimnasio, volver a intentar definir tu cuerpo. Y estás tan cerca… Has estado haciendo ejercicio, has estado comiendo bien. ¿De qué va a servir todo tu esfuerzo? ¿De nada? Todas las horas que has pasado en el gimnasio y la fuerza de voluntad que has puesto en no saltarte la dieta se van a reducir a un vaso de leche con unos cuantos cereales, o bizcochos o lo que sea que estás pensando en comer. ¿Y de verdad te apetecen? Porque ni si quiera vas a disfrutarlos. Vas a comerlos deprisa y corriendo como si no hubiera mañana. Vas a comer un montón, Eva, y sabes que vas a engordar como sigas así. ¿Por qué no paras un minuto, te relajas y respiras hondo? Vamos, cierra los ojos y relájate. Piensa realmente qué es lo que te apetece comer. Si es hora de merendar piensa en algo que sea apropiado para esta hora y prepáralo con calma; si realmente no tienes hambre, ve a tu cuarto y acuéstate en la cama diez minutos. Relájate y deja que pase el impulso. No es tan difícil. Sabes que no quieres hacerlo, así que no lo hagas. Sabes que luego te vas a sentir hecha una mierda e impotente. Impotente por no poder controlar la situación. Pues vamos, contrólala. No te des el atracón y demuéstrate a ti misma que eres capaz de ello.

Y hasta aquí por hoy. No me he pesado. Quiero hacerlo en ayunas y después de ir al baño, pero he tenido una larga etapa de estreñimiento así que aún no he podido ver si estoy igual o no. De todas formas, por cómo me siento, creo que he mantenido mi peso. Mi única esperanza en la próxima visita del nutricionista es descubrir que al menos he disminuido el porcentaje de grasa. 

Un beso a todas y ánimo.

domingo, 8 de febrero de 2015

El menú del dietista

Hola a todas :)

Cada vez paso menos por aquí... También es porque tengo menos cosas que contar sobre este tema (sea bueno o malo), y ya sabéis algunas que últimamente estoy centrada en otros temas muy distintos al tema alimentación, lo que me alegra mucho, porque siempre hemos dicho que cuando más hundida estás en el TCA menos disfrutas del resto de cosas de la vida. Y yo ahora estoy disfrutando mucho de todo lo que no pude anteriormente.

Aún así os comenté ya que iba a contratar a un dietista deportivo para que me elaborara un menú personalizado que me ayudase a conseguir mis objetivos físicos. Elegí a un chico que viene a domicilio con el material necesario para hacer las consultas y el viernes por la mañana se presentó en mi casa e iniciamos la sesión.

Me estuvo preguntando qué alimentos me gustan y cuáles no, intolerancias, ejemplo de un día comiendo normal, y el ejercicio físico que suelo realizar. Me subió a la báscula esa que tienen ellos con electrodos para saber qué porcentaje de grasa/músculo tenemos en el cuerpo y me dijo que tenía un IMC óptimo (aunque a mí eso no me supuso una gran alegría porque el trastorno me sigue haciendo querer estar bajo límites), grasa corporal del 27%, en la media de las mujeres (entre 25-30%), aunque a mí me seguía pareciendo una exageración. La grasa visceral (la mala) mínima, de 1 sobre 10 (bieeen, menos mal). 50% de porcentaje de agua, y ya poco más recuerdo. Me tomó los datos y me preguntó por mi objetivo. Le dije que en principio simplemente definir un poco. Me dijo que entonces bajaríamos un poco el porcentaje de grasa y subiríamos el de músculo, pero que estaba muy bien y con hacer pocos cambios en seguida se notarían los resultados (Dios te oiga).

El sábado me pasó la dieta (vómitos incluídos durante el viernes y el sábado, como va siendo costumbre) y me dije a mí misma que ahora no había excusa. Ahora sé lo que debo comer cada día y tanto si tengo hambre como si no, comeré lo que me ha pautado, sin ansiedades ni tonterías. Ya está bien de comer por comer, por aburrimiento o por estar sola. En 15 días viene el chico de nuevo a ver si ha habido mejora y no queremos que vea que seguimos igual o peor ¿no? Pues a cumplir con lo que toca. Y hoy de momento todo perfecto, a ver si me dura esta motivación lo suficiente como para verme más deshinchada.

Aquí os dejo mi menú:


Los fines de semana son libres, pero no en plan come lo que quieras, sino en plan seguir más o menos la misma estructura y poder elegir la comida o cena que más me guste del resto de la semana, o si salgo con amigos, poder pedir algo más sin culpa.

Espero que os sirva. Ya os iré contando qué tal me va :)