miércoles, 24 de diciembre de 2014

Feliz Navidad para todos :)

Vacaciones al fin. Casi ni me lo creo. Llevo estudiando desde la ultima vez que escribí y la verdad que hay bastantes novedades que contar. Hace ya algo así como un mes que dejé a mi novio. Nada en concreto y todo a la vez. Cuando empezaron exámenes ya le dije que me estaba agobiando, pero que seguramente sería por verme tan asfixiada con prácticas, trabajos, seminarios y exámenes además. Pero conforme pasaba el tiempo y me iba quitando obligaciones de encima el agobio no desaparecía y al final, después de darle mil vueltas y de algunas circunstancias extra inesperadas, decidí que lo que me pasaba es que a pesar de estar genial con él, necesitaba estar sola un tiempo. Me costó bastante asumirlo pero me di cuenta de que aunque era una persona muy importante para mí, no podía tener algo tan estable en mi vida con sólo 20 años. Estaba empezando a parecer una mujer casada cuando aún me quedan mil aventuras por vivir, así que quedamos un día tranquilamente y se lo conté todo. Quedamos muy bien, aunque no hemos hablado desde entonces porque sabía que él iba a necesitar bastante tiempo para llegar a asumirlo. Esta noche le felicitaré la Navidad para preguntarle de paso cómo está. Supongo que después de un mes y siendo la noche de Nochebuena se me puede permitir un whatsapp inocente.

Y… bueno, una de las cosas que me planteaba cuando estaba valorando el dejar o no a Joaquín era que posiblemente el argumento que más me impulsaba a estar con él era la seguridad que me daba tanto con la comida como con mi cuerpo. Siempre que he tenido una mala semana podía contar con él para que pasara el día conmigo y controlara lo que comía o dejaba de comer, no sentía vergüenza de mi cuerpo porque siempre me veía perfecta, y me escuchaba y apoyaba en los días que más ralladas se me pasaban por la cabeza. Y de repente, de la noche a la mañana tenía que hacer frente yo sola a todos esos aspectos. He vuelto a vomitar y a restringir, y lo peor es que sin demasiada culpa. Quiero volver a adelgazar, no demasiado pero sí hacerlo al fin y al cabo. También han vuelto los atracones (bastante subjetivos) y los vómitos, y la restricción y el mismo círculo vicioso de siempre.

Le mandé un mail a mi psicóloga para explicarle lo que me estaba pasando. Os lo copio aquí:

Hola Mercedes te voy a mandar la actividad dos por aquí y además te comento lo que me ha pasado del sábado a hoy porque además de que por escrito siempre se ordenan mejor las ideas, no quiero que se me olvide de aquí al miércoles. 

El sábado vomité. Pero no sé decirte el motivo por el que ocurrió realmente. Bueno, llevaba una semana con una percepción física horrible porque además de no haber ido al baño en todo el puente, había estado comiendo "cosas de puente" y cuando volví a Valencia me veía muy hinchada. Además, a veces me da la sensación de que con la excusa de "estás en recuperación, debes aprender a comer de todo" me doy demasiada vía libre y realmente cuando no tenía TCA no me permitía tantos caprichos como ahora, lo que me hace pensar que voy a engordar como no eche un poco el freno. 

El sábado fui a estudiar a la universidad con una amiga, pero ella había quedado a la hora de comer con su padre y yo fui a casa. Preparé un trocito de tortilla de patatas y algo de pan con jamón (sé que no es nada elaborado ni adecuado para ser considerado una comida completa) porque no me apetecía ni cocinar ni comer. Y de repente... Sin ansiedad, sin hambre, y sin ningún indicio de atracón/vómito aparente, me da por querer vomitar. Pero así, sin más. Me apetecía vomitar. Como si después de tanto tiempo asociando la situación "estar sola en casa" a "vía libre para vomitar sin que se entere nadie" me lo haya creído de tal forma que siempre que me quedo sola deba hacerlo. Preparé un vaso de leche (porque con leche siempre vomito todo más fácil), saqué los cereales, y cuando me sentí llena fui al baño y lo vomité todo. Sin culpa. Sin remordimientos. Era lo que quería hacer y lo había conseguido. 

Luego sí vinieron los reproches, pero no por el hecho de haber devuelto, sino por no poder ser capaz de comer como una persona normal. No me preocupaba el hecho de haber vuelto a vomitar, sino la posibilidad de engordar al no ser capaz de llevar una dieta normal, sana y equilibrada. Me sentía aún más llena y estaba convencida de que estaba más gorda (y lo sigo estando). No merendé pero porque era pensar en comida y me entraban ganas de vomitar. Y me quedé hasta tarde en la biblioteca con mi amiga y como estaba todo cerrado (en la universidad cierran las cafeterías el fin de semana) me dijo de comprar unas rosquilletas y unas digestive a medias. Y esa fue mi cena. 

Al día siguiente me sentía un poco mejor. Hice las cinco comidas de categoría y me notaba algo más deshinchada. Y hoy voy en ese mismo camino de momento, a ver cómo acaba el día. Pero bueno, las dos cosas clave que veo yo de este fin de semana es:
1) que tengo hábitos aprendidos de los que me cuesta deshacerme.
2) que no me encuentro cómoda en este peso. Es algo que descubrí ayer cuando todas las chicas de instagram me decían que no debía verme gorda porque estoy en un peso muy sano. Y les respondí que sé que no estoy objetivamente gorda, y sé que estoy en un peso sano. Pero que el rango del IMC para peso sano incluye muchos posibles pesos, y cada persona individualmente tiene uno concreto en el que se encuentra más cómoda. Y que como yo he llegado hasta aquí a base de atracones muchas veces, y a base de comer bastante desordenado, y con demasiados "por un poquito no pasa nada" que al final no acaba siendo tan poquito, pues no me encuentro cómoda. Igual resulta que este sí es mi peso y que en un futuro consigo normalizar todo en mi vida y resulta que este es el peso en el que consigo mantenerme. Pero de momento no lo creo así, porque me noto hinchada, me noto con gases, me noto actitudes muy poco saludables que dudo mucho que estén colaborando a mantener ese "peso sano". Que sé que estoy sana en conclusión, y que no estoy gorda. Pero no me encuentro a gusto con mi cuerpo, a parte de por todo el tema de la distorsión y demás, porque creo que verdaderamente no debo estar así.

En la siguiente cita que tuve con ella hablamos de todo esto y me dijo que igual tenía razón y que mi peso sano está por debajo del mío actual porque es lo que suele pasar en las recuperaciones de TCA (enlenteces tu metabolismo de forma que cuando vuelves a comer normal coges peso rápidamente, y si encima siguen manteniéndose los atracones/vómitos el peso también se ve alterado), así que volvió a repetirme una vez más que lo único que debo hacer para saber cuál es mi peso sano objetivamente es hacer CINCO COMIDAS AL DÍA con unos horarios marcados. El peso que sea capaz de mantener con hábitos saludables será mi peso. La teoría la sé, pero en la práctica sigo queriendo restringir.

Ayer estuve todo el día de viaje (Valencia-Elche; Elche-Granada) porque la Nochebuena siempre la pasamos en el pueblo y en todo el día sólo hice desayuno y comida al mediodía (bastante pobre), y hoy un desayuno bastante sencillo también. Me excusaba a mí misma diciendo que esta noche toca cena de Nochebuena pero realmente desde hace un par de años cenamos únicamente mis padres, mi hermana y yo con mi abuela por movidas con la familia así que hacemos una cena normalita. Obviamente cenamos más que un día normal (varios platos y postres al final) pero no tanto como cuando nos juntamos toda la familia. Así que me huelo un atracón de dimensiones descomunales de un momento a otro como siga comiendo tan poco. Pero me cuesta demasiado luchar contra mis pensamientos.

Y nada, como información extra, los exámenes han ido de pena y he de recuperar bastantes en enero… Y estoy en modo “planes a tutiplén” tipo: windsurf estas navidades, interraíl en verano, viaje a Polonia en fallas con una amiga, Erasmus el año que viene (quizás) y un largo etcétera. Ah, y sigo sin saber qué hacer en Nochevieja.

Feliz Navidad a todos!!

Os debo la segunda parte de la entrada de restricción pero ahora que tengo algo más de tiempo os la publicaré pronto :)

6 comentarios:

  1. Miriam, gracias por compartir lo que te pasa.

    Con tu novio, creo que hiciste lo mejor: ser honesta y dejar las cosas claras.

    De la recaída, es comprensible, con es estrés del estudio y la ruptura son muchas cosas, además de que apenas vas a empezar a adaptarte a los cambios provocados por la ruptura. Trata de apegarte a las 5 comidas lo más posible y luego de las fiestas a rajatabla. Tú puedes~

    un abrazo y felices fiestas!

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  2. Me gusta leerte y ver los avances que haces poco a poco.
    También he sufrido de bulimia, aunque no sé si debería de decirlo en pasado porque no sé cuando realmente se supera. Sigo atracándome y me cuesta hacer cinco comidas, aunque hace más de un año que no vomito después de haberme tirado tres haciéndolo.
    Eres sincera contigo misma y con tu entorno y eso demuestra la fuerza que tienes en tu interior.
    ¿Puedo preguntarte cual es tu instagram? Me gustaría seguirte.

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    1. Claro guapa! Puedes seguirme en: cadadiamasfuerte_

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  3. Te leo desde hace tiempo ... y te tengo que decir que me ha dado mucha pena leer lo de tu novio ...

    A mí me pasó algo parecido y ahora lo pienso y digo.. ojalá lo hubiera conocido con varios años de madurez más ...

    Es una lástima , no es fácil encontrar a alguien que te quiera y cuide así ... pero claro , tampoco una puede forzarse. Las cosas tienen su momento y lugar . Te saco unos añitos más y ahora por fin he encontrado esas ganas de tener algo serio y estable ... Es un proceso que hay que pasar ... lo único que se le veía tan bueno que ojalá esto no sea un punto final ...

    Besos preciosa

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    1. Yo pienso igual, que ojalá hubiésemos coincidido cuando ambos quisiéramos asentar cabeza porque yo la verdad es que de momento lo veo como algo muy lejano. Pero siempre he creído que si dos personas deben acabar juntas, lo harán. Y si seguimos en contacto y de aquí a X años volvemos a encontrar la chispa que mantenía encendida nuestra llama, estupendo.
      Un besito, y gracias por pasarte :)

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  4. acabo de leerme a mí misma. te entiendo perfectamente, entiendo ese circulo vicioso y los pensamientos que está continuamente rondando por la cabeza. yo estoy en proceso de conocerme todavía, de saber identificar qué situaciones son detonantes de un "homenaje" (como prefiero llamarlos) y cómo atajar rápidamente antes de meter la pata por enésima vez.
    es un proceso largo, arduo, con recaídas. pero NUNCA, repito NUNCA pienses que es para siempre. lo mío? sólo un bache, un pequeño desequilibrio emocional al que estoy poniendo fin lentamente.
    pasa menos tiempo sola, fuera de casa; vete, como bien haces, a la biblioteca a estudiar, acompaña a tu madre a hacer las compras, apúntate a una actividad que te motive (el deporte engancha si encuetras el que de verdad te gusta), sal a conocer gente, ayuda a otra gente (te lo dice una enfermera es prácticas; no hay mejor escarmiento que ver lo que es sufrir de verdad), ríete, no te guardes tus problemas, cuéntaselos a tus padres...
    nunca había entrado en tu blog y, además de que es una gozada leerte, te deseo lo mejor. puede sonar raro, no? gente anónima que empatiza contigo de un minuto a otro. pero he ahi el quid de la cuestión; te entendemos. no estás sola en esto. un beso desde el norte.

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