lunes, 12 de mayo de 2014

Día 49/123.

Parece que se acerca el ecuador el reto, ¿verdad? Podría haber esperado a escribir mañana celebrando que por fin he llegado a la mitad de días sin vomitar que me propuse en un principio, pero no sería cierto. No sabía si confesaros esto al llegar al día 100 y añadir entonces veintirés días más o si hacerlo ahora. Y, en fin, ¿para qué esperar más?

Lo cierto es que el día 16 de abril vomité. Tengo el día grabado en la memoria con fuego, sinceramente. Era el día en que se cumplían 23 seguidos sin vomitar. Y no tenía necesidad de ello. De haber sido cualquier otro día no lo habría hecho. Hubiese comido normal, o incluso si me hubiese atracado, hubiese sido consciente de que en un par de días comiendo normal lo hubiera solucionado. Y encima empezaba Semana Santa, que iba a estar aislada de Valencia y de la rutina y acompañada por mi hermana y la fuerza que me transmite para conseguir el propósito. Pero claro, eso si hubiera sido un día normal. Pero fue el día previo a la famosa sesión de fotos. Fue el día en que El Madrid-Barça se jugaba en el Mestalla y media España había venido a Valencia a ver el partido. Fue el día en que empecé a hacer la maleta para las próximas dos semanas que me esperaban fuera. Fue el día en que decidí restringir mis comidas para no salir hinchada en las fotografías. El día en que todos mis amigos y compañeros estaban celebrando "Las paellas" de la universidad mientras yo esperaba sola en casa a que llegara el coche que me llevaría a Altea. Fue el día en que decidí comer un poco más. Sólo un poco más. Tan poco que no se hubiese notado en absoluto ni en las fotos ni en ningún sitio, menos en mi cabeza. Fue el día en que busqué por los armarios, y tras observar que a penas quedaba comida que me ayudase a devolver, pues íbamos a pasar dos semanas fuera, bajé a comprar al Mercadona. Fue el día en que mientras caminaba deprisa hasta el supermercado vi a Arturo Valls pasar por mi lado, y junto a él montones de culés animando a su querido Barcelona. Fue el día en que compré un paquete de 6 magdalenas, y sin poder llegar ni a la cuarta, corrí al aseo y las vomité.

Y no supe qué hacer. Volver a escribir "Día 0" en el título de la próxima entrada era tan desolador. Y todo ocurrió por las circunstancias que se dieron. Ni siquiera quería hacerlo. Así que decidí guardar este día en la memoria, ser totalmente consciente del error que había cometido y prolongar la cuenta veintirés días. De este modo no tendría que volver a enfrentarme al dichoso número, y aún así conseguiría cumplir igualmente los 100 días limpia. Y es que, al fin y al cabo, ¿qué más da el nombre que le ponga a cada uno de los días? ¿Qué más da si en vez de números los llamo por colores, o por frutas, o verduras, o sentimientos? A mí me motiva más pensar que mañana será el día 50 y seguir adelante, que pensar que he de empezar la cuenta de nuevo, que ya no tengo nada que perder, y volver al aseo una vez más.

Y con esta pequeña confesión paso a contaros cómo me está yendo el mes de mayo. Y por más que me duela... No traigo buenas noticias. ¿Dónde quedó la motivación que llevaba encima hace un par de entradas? Pero si derrochaba felicidad y superación por cada poro de mi cuerpo. Siempre lo he pensando... Igual que después de una racha mala, siempre viene una buena. Después de una racha buena, vendrá una mala. Pero bueno, no quiero llenar el blog de pensamientos negativos. No es mi estilo. Así que voy a intentar recuperar esa motivación de la forma que sea.

La verdad es que todo se torció a partir del viernes, hace tres días. Supongo que es lo que tienen los fines de semana. Después de tantos días poniendo ticks positivos en mi calendario hacía falta un día de tensión. Y como no tenía práctica hasta las 12, me dediqué a picotear cosillas que tenía por casa. Me sentía llena, pero vomitar ya no está en mis planes, así que cogí mis cosas y me fui para la universidad. Acabé a las 14:30, y como me llevé ropa deportiva a propósito por si me animaba a ir al gimnasio, estuve haciendo 45 minutos de cardio y los 15 restantes de abdominales y glúteos. Al llegar a casa decidí que no tenía hambre. Me duché y me quedé leyendo. Al rato cogí una zanahoria y un par de lonchas de pavo y me quedé dormida. Me desperté sobre las 18:30 bastante cansada y supuse que era falta de azúcar. Al fin y al cabo a penas había comido desde esa mañana. Y merendé bien, y me fui andando a casa de mi novio durante 45 minutos.

El sábado lo pasé con mi chico así que fue bien. Estuve estreñida y me sentía fatal, así que el domingo le dije que quería volver pronto a mi casa para tomar alguna infusión y quedarme tranquila en mi aseo. Y como sabía que tenía la casa casi vacía, pasé por El Corte Inglés, que era lo único abierto, y me paseé por todos sus pasillos mientras miraba la cantidad de delicias que vendían. Acabé comprando unas galletas de chocolate y volví a liarla. Lo bueno es que no me acabé el paquete como en otras ocasiones. (Bien, poco a poco).

Y hoy, lunes, típico día de empezar de cero y hacer bien las cosas, he acabado con otro paquete de galletas (unas maría integrales normalitas) mientras las mojaba en leche. Y encima me he saltado la clase de spinning, pero es que una vez más he empezado a notarme muy cansada y me he quedado dormida.

Así que como bien he dicho antes, qué más da cómo se llame el día. Mañana es martes, ¿y qué? Tan buen día como cualquier otro para poner un tick de nuevo en mi calendario. Pasaré la clase de spinning de hoy a mañana y haré día de depuración para eliminar los excesos. Sólo un día. Repetiré clase el miércoles, y el jueves estoy apuntada a una masterclass que dura una hora y cuarto y en la que -según el monitor- la van a liar parda.

Os voy a dejar aquí apuntados mis dos aliados contra el estreñimiento que tanto me han ayudado estos días:
- BEBER MUUUUUUUUUUCHA AGUA
- Infusión "Regula bien" de Pompadour
- Leche de fibra 0% con regula plus de Central Lechera Asturiana

Y nada chiquis, me voy a leer un rato. Se acerca junio. Este fin de semana volveré a Elche y pasaré por una esteticién a depilarme. Empezaré a tomar el Sol, a ver si así me veo motivada a lucir mejor el bikini y consigo acabar el mes como a mí me gustaría. Un besito guapas, y sé que estamos todas de exámenes pero se os echa de menos..

13 comentarios:

  1. Cuando leí esta entrada me sentí algo identificada, y tú dirás ¿En qué? en lo de ocultarlo y hacerlo como si nada. Recuerdo que hace un mes o dos, fui a comer fuera con mi novio. Acabé de comer y fui al baño y vomité. No pude hacerlo bien porque una señora solo hacía petar y me ponía nerviosa y estuve toda la tarde con el run run pero me callé. Te callas, pero llega a un punto en que revientas. A veces está bien escribir aquí, de hecho yo lo necesito, pero en otras ocasiones tengo ganas de contárselo a alguien distinto a mi novio y al final no lo hago.

    Es como una carrera de fondo, no va a salir bien la primera, estás en los "entrenamientos" y son lo más duro. Seguro que después de haberte desahogado aquí te sentirás mejor. La motivación siempre vuelve, así que ánimo.

    Muchas veces tengo la "necesidad" de vomitar, o dejar de comer, pero al estar en casa es imposible y lo agradezco...

    Si te sirve de consuelo, después de haber adelgazado hasta 43.2 hoy la cagué (y ayer tmb) y me di un atracón. Ahora mismo entre lo hinchada que estoy y lo que comí estos dos días estoy en 45... pero bueno, se toman como días libres y vuelta a empezar.

    Mucho ánimo Miriam... es lo que nos queda, volver a empezar ... te mando fuerzas, aunque hoy estoy fatal por haber comido así... pero bueno, tu entrada me ha tocado la fibra sensible y no se, espero que esto te sirva de algo. Un beso guapa!!!

    ResponderEliminar
  2. pues ya te sigo y te estare leyendo!! y coincido contigo el agua hace maravillas jaja
    la cuenta en mi blog corresponde a los dias que tengo haciendo insanity y rutina en el gym con mi novio n.n ! saludotes!

    ResponderEliminar
  3. Pfff recuerdo cuando yo vomitabs y decidí que eso no era bueno y que no lo haría más, justamente ese día vomité xD fallé mucjas veces y dos años después de eso puedo decirte que llevo un año sin hacerlo, sí se puede, ánimo :3

    ResponderEliminar
  4. Cometemos un fallo grande: no damos cabida a un margen de error. Nos empeñamos en "hacerlo perfecto" y es harto difícil. Si hacemos balance, qué nos sale? Un montón de días haciéndolo bien y algún que otro traspiés, lo normal. No le des vueltas, siéntete orgullosa porque, desde mi humilde opinión, el balance es positivo, son más días de éxito que de fracaso. Los hábitos que arrastramos durante años no pueden desaparecer de la noche a la mañana, que es otra cosa a tener en cuenta.

    ResponderEliminar
  5. Cuando estuve en tratamiento por mi TCA, como paciente, y cuando estuve haciendo prácticas como psicóloga en Proyecto Hombre, llegué a una conclusión clara: SOSPECHA SI NO HAY RECAÍDAS. Nadie se cura sin recaídas. Triste sí, cierto, también.

    Así que ya sabes, esto es cuestión de no fumarse en paquete entero porque ya la has liado.

    Mucho ánimo.

    ResponderEliminar
  6. Es completamente normal que "cayeras" un día, hacer 100 días perfectos (o los que sean) es casi inhumano, y más tratándose de un día en que se te juntaron tantas cosas. Pero tu actitud ha sido genial, has hecho lo que hay que hacer: si un día sale mal, al siguiente se continúa como si nada, con las mismas ganas de hacerlo bien. Deberías sentirte orgullosa. Sinceramente, te admiro mucho por ello, y también por atreverte a contarlo. Intentaré acordarme de esto la próxima vez que me dé un atracón y piense "si ya lo he estropeado, por qué no seguir comiendo". De todas formas, llevas un balance genial, con muchísimos días haciéndolo bien. Besos y mucho ánimo!

    ResponderEliminar
  7. Estoy de acuerdo con Valeria. Igual que yo me he exigido mucho, tu tampoco debes exigirte tanto ni cuanto. Nadie es perfecto. Lo importante es que seguiste adelante. Lo estás haciendo genial. Igual que yo tampoco puedo evitar que algunos días coma de más, por la ansiedad. Pero no debemos culpabilizarnos por ello. Luego seguistes adelante. Lo has reconocido y no ha vuelto a pasar. Simplemente, deja de hurgar en la herida y ya verás como no lo vuelves a hacer
    Mucho ánimo guapetona

    ResponderEliminar
  8. Que sensibleras estamos! tu tmb eres una de mis prefes para leer porque compensas mi extrema negatividad :). si algún día abandonas el blog avisa eh! para mantener el contacto de alguna forma. Sería bonito coincidir algún día, un beso guapa y gracias por ser como eres! :*

    ResponderEliminar
  9. me has recordado a mi el año pasado, cuando empecé con esto.... llevaba nosecuantos dias de dieta, comiendo sano, deporte... 5kg menos con sus centimetros de menos (me sobraban esos kg, nunca me he quedado en los huesitos, ni quiero) llegaron los examenes, el estres, medio atraconoes... y el miedo a engordar y fastidiar todo el esfuerzo de los dos meses anteriores hizo que tanteara esto, y aunque cuando acabó examenes lo dejase, al cabo de unos meses floreció por X o Y circunstancias. Un dia en el blog hice la confesión tb, porque si no sentia que me engañaba a mi misma y a todo el mundo que leyera... y me quité un peso de encima.
    Es normal que recaigas, a mi me da muuuucho miedo el recaer... pero lo miro desde el lado de que he estado durante todo lo que llevaba de año intentando dejarlo asi que.... pienso que esta será la vencida, aunque sea jodido (porque dias jodidos se pasan). La psicologa tb me dijo que era normal las recaidas, pero cada vez mas espaciadas.... Asi que, aunque fastidie meter la pata, tranquila, lo estas haciendo bien! Mira hacia atras y ve todo lo que has recorrido ya.
    un beso bonita

    ResponderEliminar
  10. Hola cariño! hacia mucho que no me pasaba por los blogs, y esque ando muy desconectada.
    Te comprendo. Si para tí te da más fuerza continuar y no volver atrás con el marcador me parece estupendo. Lo importante es levantarse.
    Yo si te tengo que decir como va mi contador. Te diría que a 0. Pero bueno, no pasa nada... He estado pensando y quizás lo que necesite sea un poco de ayuda...

    ResponderEliminar
  11. Es entendible lo de la recaída, no te culpes, va a pasar y seguir pasando. Admiro que intentes alejarte. Eso ya te hace una luchadora.

    ResponderEliminar
  12. Hola miriam!!!!!!!!! De verdad que me ha ayudado mucho ver tu progreso, estoy en la misma situación y cada día lo veo peor, me has ayudado a abrirme un nuevo blog para contarlo todo, muchisimas gracias!!!! lo dejo aqui por si alguien quiere contarme su experiencia o lo que sea: http://tryingtolovemyself.blogspot.es/
    MUCHO ANIMO A TODAS

    ResponderEliminar
  13. Hola preciosidad!!! siento no haber pasado antes pero no he tenido tiempo ni de verme yo. Os hecho de menos un montón cuando no paso!
    Opino lo que ya dice algún compañero arriba. Es normal recaer, y es normal que duela el simple hecho de pensarlo, pero ten en cuenta que ha sido solamente un día, y que en tu cambio, habrá veces que pasen estas cosas, yo creo que como en todos los cambios: El que está a dieta se la salta algún día, el que deja de fumar algún día fuma... y así. El mérito está en que no es una recaída para siempre sino que es una recaída de un día.

    Estás progresando muchísimo y lo estás haciendo genial, así que mucho ánimo, mucha fuerza, y que pases un buen finde! Muchos besos

    ResponderEliminar