jueves, 1 de mayo de 2014

Día 38. Contra el aislamiento social

Pues ya ha llegado mayo. Ya estamos en la recta final para verano. De hecho, este puente estoy de "vacaciones" con mi novio en una casa que tiene en la playa cerca de Campello y Benidorm. Aunque nos hemos traído algo de estudio porque el lunes tengo examen (para variar), son unos días de relax y de disfrutar de la playa y el solecito que ya empieza a hacer. Este es el mes más motivador para conseguir nuestras metas de verano, y la verdad es que estoy contenta con cómo me va yendo. En realidad, ayer fue un día un poco desordenado: desayuné bien pero me emocioné con la media mañana y la hice cerca de la hora de comer. Tomé pan con miel, algunas tortitas, mousse de chocolate, algo de companaje, fresas y no recuerdo qué más. Así que hasta la merienda no comí nada más. Sobre las 6 me hice yogur con fruta y ya no tuve más hambre. Lo bueno es que cero remordimientos. En el momento fue un poco como: "¿qué estás haciendo?", pero ni pensé en vomitar, ni pensé en calorías, ni en si iba a engordar. Pensé que durante estos días que voy a pasar con mi novio compensaré con creces ese pequeño fallo que tuve, y que si me controlaba el resto de la semana podría considerarse un "cheatmeal" de esos que hacéis vosotras. 

Lo que me llamó la atención es el por qué ocurrió. Lo cierto es que ayer iban a celebrarse lo que se conoce como PAELLAS. Todos los universitarios de Valencia se reúnen en un recinto en el que se prepara una paella gigante, beben alcohol hasta quedar inconscientes y llevan camisetas con alguna frase graciosa en referencia a la carrera que estudian. Me apetecía mucho. Me daba igual beber alcohol. Pasar todo el día bailando y comiendo un pequeño plato de arroz (si tienes suerte y queda cuando llegas) compensa con creces lo que pueda engordar un poco de sangría. Pero sobre todo, lo compensa el estar de buen rollo con tus compañeros, de risas, y pasando un buen rato. 

El caso es que la noche anterior se anunció que se cancelaban (sí, con mucha antelación y tal), y nos quedamos sin plan. Como muchos amigos ya tenían comprado el alcohol, propusieron ir a la playa con las camisetas y montarnos allí la fiesta. Y yo simplemente pasé de ir. Pasaba de ir a beber sin motivo a la playa mientras nos tostábamos al Sol durante unas pocas horas. Podía ahorrármelo, quedarme con mi novio, y empezar antes las vacaciones. Así que por intentar evitar pasarme de calorías con mis amigos, acabé pasándome yo solita en casa. Mi novio tuvo una reunión a media mañana en su universidad, y yo quise almorzar algo.

Y esta es una de las cosas que trae consigo los trastornos alimentarios: el aislamiento social. Rechazamos cenas, tardes de cervezas, o paseos con helado en mano por miedo a las calorías. Dejamos de quedar tanto con los amigos para no tener que comer lo que a ellos les complazca. Pensamos que en casa, solas, podremos tomar algo ligero, mucho menos calórico que lo que tomarán ellos. Y resulta que mientras que ellos tan sólo beben un par de cervezas y pasan la tarde entre risas y cachondeos, nosotras acabamos mojando cereales en leche, o comiendo bizcochos, o bocadillos. 

Recuerdo alguna vez que he ido a estudiar a casa de una amiga y ésta me ha ofrecido merendar algunas galletas con leche. Yo me he negado y excusado diciendo que era tarde y debía volver a casa, aunque en realidad lo que quería era poder merendar algo de fruta. Y ¿al final qué he conseguido? No sólo perder una tarde de cotilleos y risas con una buena amiga, sino que consecuentemente, me quedo en casa sola y aburrida, con hambre y ansiedad, y acabando con el paquete entero. Por no comer un par acompañada, acabo con todo un paquete. ¡Ole!

Por suerte esto es algo que cada vez ocurre menos. Y más desde que dejé de contar calorías. El no tener que estar pendiente de las cantidades para archivarlas en myfitnesspal hace que pueda disfrutar de esos momentos sin calentarme tanto la cabeza. La palabra clave es la de siempre: moderación. Debemos saber disfrutar de todos los momentos que nos aporta el día a día. Al final lo que nos hace caer en los atracones es el estar solos, el no tener nada que hacer, y el ver la despensa llena de comida. Cuanto más salimos, más nos distraemos, más rápido pasa el tiempo, y antes de darnos cuenta se ha pasado el día y no sólo no nos hemos atracado, sino que además hemos salido a disfrutar de la gente que nos quiere. 

Así que de cara al mes que acaba de empezar y a todo el verano que queda por delante, cada vez que nos propongan un plan que nos despeje la mente, vamos a aceptarlo. Y sin remordimientos. Que tampoco creo que tengamos a las amigas obesas que acaben con todas las cafeterías de la ciudad. Si ellas se toman un helado sin engordar ni sentirse mal, pues nosotras igual. A disfrutar del sol, de la gente, y de la comida. Y sin sentirse mal. Pensad que esa tarde tomando algún pequeño capricho os ha ahorrado un atracón en vuestra casa.

Y con esto acabo por hoy. He decidido escribir por dar señales de vida antes de acabar el puente, ya que no creo que los próximos días pase mucho por aquí (no hay internet en la casa). Ya os contaré qué tal me va en la playa. A ver de qué grado serán las quemaduras. Esta semana va a ser de poco ejercicio. Saldré a andar por las cuestas de esta zona y haré algunas rutinas de la entrada anterior. Pero sorprendentemente no tengo malos pensamientos. Espero que a vosotras os vaya genial. Tengo ganas de leeros. Pronto os pasaré nuevas rutinas de ejercicios. Un beso y disfrutad del puente.

5 comentarios:

  1. Amén hermana, cuántas verdades. Más razón que un santo tienes con el puto aislamiento social. De hecho recientemente, pensaba: cuando vivía con mis padres lo que me mataba era salir de fiesta, violar la nevera al volver y el hambre de la resaca del día siguiente. Por tanto no salir siempre implicaba seguir adelgazando. Y ahora, aún tengo ese pensamiento en mi cabeza, así que me digo: no te preocupes, no vas a salir así que no vas a engordar - FUCKING BULLSHIT. Pánico me da este fin de semana que tengo puente y que no voy a hacer nada porque mi amiga curra y no quiero gastar pasta.
    Pásalo bien.

    Y bueno va a sonar un poco ñoño pero en serio te digo que leerte fue una de las razones que me animó a salir de esto, comer más etc, aunque te odio a muerte porque tú no has engordado y yo sí, aunque claro, tú no te has pasado 10 días comiendo 47239847238 calorías al día...

    Otra cosa, en serio te funciona no contar calorías? Yo soy adicta a myfitnesspal en serio, creo que me sentiría más cómoda no pensándome (al fin y al cabo te das cuenta por la ropa y mirándote al espejo) que no dejando de contar calorías... en fin.

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  2. A veces no se ve lo que tenemos delante...No lo había pensado, hasta que tú lo has puesto por escrito y es sorprendentemente cierto. Yo he hecho lo mismo, no salir para luego atracar la despensa....Joer, qué manera de complicarnos la vida y ser infelices...Me voy a rumiarlo chata!!!!!

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  3. Yo saldría más, si no fuese por el horario de mis amigos y amigas. Últimamente paso el tiempo con mi novio y sus amistades, que bueno soy como una más y el resto del tiempo en la uni. En teoría se puede considerar que estoy ocupada, pero siempre pienso en lo mismo. Por ejemplo, el miércoles tuve cumple a media tarde tipo merienda y luego cena. Como tenía comida delante me agobié un montón y bueno, al rato me fui olvidando pero me siento super incómoda cuando estoy en una mesa y hay mil cosas para comer. A veces si que me modero con la gente delante pero otras es un descontrol.
    De todas formas siempre intento salir, aunque sea sola porque si no en casa me consumo (por los problemas que tengo en ella y tal). Hay días que me apetece quedarme en casa y hago ejercicio, leo o lo que surja y me siento bien así que tmb depende del momento.
    Yo poco ando por aquí porque entre que hay fiestas en mi barrio y el puente. Hasta estoy estudiando. He tenido días bastante completitos.
    Un beso guapa y espero las rutinas con ansia. Gracias por tus comentarios, me alegran el día, eres un gran apoyo! :$

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  4. Me alegra mucho leerte así, tan positiva :) Creo que tienes razón, lo del aislamiento social es totalmente cierto, y lo peor es que es una "elección" nuestra y luego nos quejaremos de que nos sentimos solas... aysss... esto es tan complicado... pero bueno, da gusto ver que estás contenta y estoy segura de que vas a disfrutar muchísimo en la playa con tu novio :)

    Pasalo genial, te leoo! un besito

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  5. Qué razón tienes, cuántas veces me ha pasado que he dejado de ir a algún sitio sólo para no tener que comer y después me he pegado una panzada en mi casa. Pero a veces no es sólo el tener que comer, porque si no quieres hacerlo, siendo realista, dices que no y nadie te apunta con una pistola para que lo hagas, es ya el tener que salir y ver gente y no sentirte a gusto porque te sientes horrible, sólo quieres volver a casa y meterte bajo una manta, últimamente es que ni me apetece salir de casa. Espero que con tu chico y en la playa lo pases genial, enséñanos foticos! jajaja Un beso!

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