sábado, 19 de abril de 2014

Día 26. Sobre la recuperación

Siento haber estado desaparecida estos últimos días pero ya os dije que iba a estar bastante ocupada al empezar las vacaciones. Como ya todos sabréis, soy de la Comunidad Valenciana, y allí la Semana Santa funciona un poco distinta. Mi primer día de vacaciones fue el jueves santo y no he de volver a las clases hasta el martes 29, así que aún me queda mucho tiempo libre del que disfrutar.

El miércoles por la tarde, conforme acabé la universidad, me fui a Altea a ver mi amiga (la que iba a hacerme las fotos). Le dije que prefería no cenar y que me gustaría hacer las fotos en ayunas para no salir hinchada, porque estaba pasando por otra etapa de estreñimiento. Así lo hicimos y la verdad es que el resultado me gustó mucho. Ya os dije que me gusta bastante la fotografía, pero suelo ser más fan de estar detrás del objetivo, en lugar de delante. No porque salga mal en las fotos, de hecho me encanta tener fotos mías, sino por el hecho de tener que posar y poner caras de circunstancia en lugar de salir natural. A pesar de mi nula experiencia como modelo, salieron unas cuantas tomas dignas de enmarcar, así que con una sonrisa en la cara nos fuimos a comer y a dar una vuelta por el paseo marítimo. En cuanto empezó a oscurecer fuimos corriendo hacia el tram y a eso de las 21:30 llegamos a nuestra ciudad y vino mi padre a recogerme.

Empezó a recorrerme un cosquilleo por el cuerpo al pensar que era la primera vez que iba a mirar a mi familia a la cara después de haberles confesado mi problema. La verdad es que todo ha ido tan bien como esperaba: mi padre y mi hermana tendiéndome la mano cada vez que lo necesitara, y mi madre soltando comentarios agobiantes. Pero por suerte los armarios no estaban repletos de dulces. En realidad estaban escondidos, y he de decir que mi familia no ganaría ningún premio jugando al escondite. Vi perfectamente que tras una paellera que tenemos en uno de los muebles había un pelotón de cajas de galletas escondidas, pero se agradece el acto, y no voy a hacer nada por intentar alcanzarlas.

Y las comidas van bastante bien. Me he quitado un auténtico peso de encima al deshacerme de myfitnesspal de corazón. Cuando llegué a mi casa, mi hermana me dijo de ver los capítulos que nos quedaban de la temporada 8 de "Cómo conocí a vuestra madre" mientras cenábamos unas tostadas con jamón y tomate. ¿Cuánto pesaría el pan? ¿Cuántas calorías tendría? No lo sé. Ni me importa. Lo único que tenía claro era que a penas había comido en todo el día, tenía hambre y me apetecían tostadas. La mañana siguiente me pidió que la despertara cuando lo hiciera yo y así desayunaríamos juntas. Es todo un amor. Tomé un yogur con un par de galletas de avena y una tortita de arroz con miel. Y al estar al lado de mi hermana y mi padre hablando y contándonos los planes del resto de vacaciones, no sentí necesidad de comer más. 

Vino mi novio a casa a traerme parte de la maleta, que por no ir demasiado cargada a Altea, se ofreció a llevarme algo él. Empecé a pasar cosas de una grande a otra más pequeña que pensaba llevarme al pueblo. Y sobre las 12:30 salimos. No llegamos a nuestra casa granadina hasta las 22:00 porque decidimos parar en el Cabo de Gata. Comimos en un restaurante, y acabamos a reventar. Todos. Aún así mi madre estuvo todo el camino ofreciendo parar a merendar. Pero como ya es costumbre en mi familia, hicimos oídos sordos, y a lo tonto a lo tonto, con el empacho que llevábamos, nos acostamos sin cenar si quiera.

Así que hoy me he levantado con ganas de empezar el plan de ejercicio que tenía pensado con mi hermana. La idea era ponernos crema solar, el bikini, la ropa de deporte encima e ir corriendo desde nuestro pueblo al de al lado (donde está la playa) a unos 5 Km de distancia. Hemos salido a las 10 con buena motivación encima, y cuando llevábamos tan sólo 8 minutos corridos, me he comido el asfalto. Tenía las manos y el codo raspados, y la rodilla derecha toda ensangrentada. Mi hermana me ha preguntado si quería que volviéramos, pero nunca he sido especialmente quejica, así que le dicho que andáramos un poco y si me encontraba bien, acabáramos el tramo final corriendo. Eso es justo lo que hemos hecho, por lo que al final hemos ido trotando unos 10 minutos más, y al llegar al mar, me he lavado la herida en el agua salada. Estaba realmente congelada. Hemos hecho un intento de tomar el sol pero estaba más bien nublado y ha empezado a soplar viento, por lo que hemos cogido nuestras cosas y hemos hecho los 5 Km de vuelta caminando a buen ritmo y con el viento en contra. En fin, al final hemos estado dos horas y media por ahí fuera. Y lo más importante de todo: sin contar calorías, comiedo pan, mojándolo en el aceite de la ensalada y disfrutando de las comidas, estoy sintiéndome satisfecha, sin el cansancio mental que supone contar cada gramo que ingiero, y físicamente estupenda. De hecho esta tarde me voy de compras veraniegas, y creo que me va a encantar cómo me siente todo.

Y ahora es cuándo yo me pregunto: ¿cuándo podré considerar que estoy curada? Porque ya son varias las veces que he hablado de lo poco que significa para mí no devolver. Me parece mucho más importante la obsesión con el cuerpo y con la comida. Para mí, estaré completamente curada cuando coma sin miedo, cuando pueda volver a olvidar lo que es una caloría, cuando sepa comer sano sin matemáticas de por medio, cuando me apetezcan frutos secos, compre una bolsa, y sea capaz de guardarla sin acabarla y sin pasar el resto del día pensando en ella. Y lo mismo ocurre con las galletas y los dulces. Comprendo que estaré curada el día en que pueda hacer como el resto de la gente que conozco, y al apetecerme un donette, coger tan sólo uno pudiendo conseguir que el resto del paquete dure una semana más. 

Y el mejor momento que encuentro para ponerme a prueba son estas vacaciones. Con mi familia ayudándome a no darme atracones. Sin exámenes ni estreses de por medio, que muchas veces son los causantes de todo. Sin contar calorías, y sabiendo que tengo galletas y dulces en la casa, y que si me apetece un helado o algo de chocolate soy libre de comerlo, pero como bien he dicho, con modración. Y es lo que voy a hacer. ¿Cuántas calorías tiene el helado que me tomaré? Pues no lo sé. Sólo sé que me siento bien. Cuando me note hinchada, no lo comeré, pero ahora estoy bien, y si me apeteciese, no me sentiría culpable.

En otras entradas os subiré más rutinas de ejercicios y algunas aplicaciones interesantes que utilizo para hacer ejercicio en casa en poco tiempo. También me habéis pedido unos tutoriales para usar myfitnesspal, pero no sé si los queréis para ordenador o para aplicación móvil que es como la usABA yo. Paso a leeros todas toditas vuestras entradas de estos últimos días. Un beso y a disfrutar de lo que os quede de vacaciones!

11 comentarios:

  1. Ahora mismo tengo una sonrisa en la cara que va a tardar un rato en borrarse. No sabes la alegría que me ha dado leer esta entrada. Y a medida que la leía, más me alegraba. Me encanta esta positividad Miriam, me encanta que tengas el apoyo de tu hermana. Mi hermana tiene diecisiete años y no le he contado nada, no sé como se lo tomaría.
    Me alegro de que tu padre te esté apoyando. Piensa que para tu madre es más difícil, pero lo está intentando. Y bueno, a mi me han escondido la báscula para que no me pese pero también son muy malos escondiendo las cosas. Sé dónde están y como bien dices, es mi decisión si me tomo las galletas escondidas o no.
    Me alegro de que te lo estés pasando bien y ojala yo deje de preocuparme tanto por la comida como tu dices. Ese día, estaré realmente curada.
    En serio, ya sé que me repito, pero me ha alegrado un montón leer esta entrada tuya
    Espero que acabes bien las vacaciones
    Un beso muy grande

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  2. Todo suena muy bien, ¿sabes? Cuando descubrieron que tenía problemas, yo tenía 13 años, así que la solución directa fue enfadarse y llevarme al nutricionista y mar de cosas más. No tuve la oportunidad de sentirme apoyada porque se involucraron como policías, no como una ayuda. Excepto mi novio, claro. Pero en fin, me alegra mucho sentirte así y leer algo tan lindo, básicamente porque la energía que transmites parece ser contagiosa. Me gusta mucho leerte, escribes de una forma que da gusto, y te seguiré leyendo, aunque de momento tengo problemas para seguirte, pero los solucionaré en un rato. Un abrazotote :)

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  3. Miriam! Me iba a alargar pero ya lo ha dicho todo Cristina y Bittersweet. Estás haciéndolo estupendamente, lo narras todo a la perfección, vamos que casi he desayunado yo también con tu hermana y tu padre jajaja.
    Vosotras tenéis el control. Sé que es difícil decirlo cuando no se está inmersa en el problema pero creo que es así. Y ese punto yo creo que está al caer. Os admiro muchísimo, yo no sé si tendría la fuerza que tenéis vosotras, pero sobre todo, tener el valor de reconocerlo, contarlo y ayudaros. Por supuesto el apoyo externo es fundamental, pero el mejor apoyo es el vuestro propio.

    Besos!!!

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  4. Buenas, es la primera vez que te leo y la verdad que te admiro, espero que seas capaz de sentirte bien algún día, yo por ahora no lo consigo, pero tiempo al tiempo. Un beso

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  5. Yo conozco a una chica de Altea!. A raíz de una red social de mi provincia la conocí (hace ya 6 años o más) e incluso vino a mi cuidad a visitarme a mi y a todos los que conocía. Aún hablo con ella de vez en cuando, menuda coincidencia que seas de allí. Me trae muy buenos recuerdos Altea, nunca he estado, pero es por la chica esta,
    Que mala pata lo de la caída, menos mal que no ha sido nada grave, la verdad es que somos unas pupas, yo con la pierna y tu cayéndote (con cariño eh jaja)
    Es un gran paso que tu madre acceda a esconder la comida, pero mira que le gusta ofrecer merienda, cuando lo hace ella tmb come o no? porque la verdad sería todavía más incómodo que ella no lo hiciese.
    Seguro que la sesión de fotos quedó genial, con lo guapa que eres! un beso y disfruta mucho de las vacaciones que yo el lunes ya empiezo con la rutina! :)

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  6. Preciosa, te sigo desde ya :) gracias por pasarme tu blog!

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  7. Muy bien Miriam! tu lo has dicho, cuando podamos comer sin contar calorías, sin remordimientos y saludablemente sin tener que pensar sino espontáneamente entonces podremos disfrutar de comer y de las demás cosas que nos ofrece la vida. Ánimo.

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  8. Tu familia te quiere y apoya, eso te va a hacer mucho bien, ojalá todas fuesen así de comprensivas.
    Disfruta de tus merecidas vacaciones y toma lo k te apetezca, con moderación cm bien dices, la vida está para disfrutarla.
    Me encanta la buena energía k desprendes, animas a las demás.
    Gracias!!!

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  9. qué entrada más bonita y más familiar... Me encanta... Te animas a poner alguna de las fotos del reportaje? jejeje

    un detalle bonito el de guardar las galletas. Y ...lo otro... Yo tampoco sé si estoy curada. Ya hace dos años casi tres, desde que pasó todo el jaleo con mi peso...Que me obligaron literalmente a comer. Después vinieron los atracones, coger peso y ahora estoy en la etapa saludable de perder peso de buenas maneras... Pero hay veces que me obsesiono,que quiero restringir, saltarme cenas... Creo que cuesta mucho curarse del todo. En mi caso algún resquicio queda de esa etapa obsesiva. Pero no lo bastante fuerte como para tambalear los buenos hábitos que he construido a lo largo de un año

    Un abrazo bonita

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  10. Estamos impresionados con tu trabajo en este blog. ¡Felicidades!
    Hola, querida.
    Si estás interesada en publicar tu propio libro: somos una editorial abierta para ti♥.
    [ http://www.monarcaediciones.blogspot.com/p/ser-monarca.html ]

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  11. me alegra que tu familia se esté portando tan linda, que te apoyen a full.
    Igual que tú creo que una solo se puede sentir completamente curada logre actuar con normalidad hacia la comida: sin miedos ni culpas.
    Espero lo logremos pronto. Un abrazo!

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