viernes, 28 de febrero de 2014

La decisión

Llevo ya más de año y medio sufriendo esta enfermedad en la que tan poco cuesta entrar, y tan difícil es salir. He intentado conseguirlo por mi cuenta, he ido a psiquiatras, posteriormente a psicólogos y sigo dominada por el problema. Así que he decidido volver a intentar salir por mi propia fuerza de voluntad (demasiado baja por desgracia) y para tener un motivo más para conseguir acabar con la bulimia, he pensado crear este blog en el que contar las medidas que voy a tomar, cómo me voy sintiendo a medida que pasa el tiempo, y ya de paso... pues ayudar a aquellas personas que como yo, quieran salir de esta enfermedad. Y escuchar todos los consejos de aquellos que quieran ayudarnos.

Para empezar, voy a contaros mi problema en sí. A lo largo de este año y medio he tenido épocas en las que he empezado a darme continuados atracones sin control alguno, seguidos de vómitos para aliviar la culpa, y largas sesiones de gimnasio. Nunca se me ha dado bien provocarme el vómito, por lo que varias de las veces que comía de forma compulsiva no conseguía deshacerme de la culpabilidad y acababa cogiendo algo de peso (en invierno sobretodo). Este sentimiento hacía que después de un periodo de arcadas continuas, viniera otro de dieta estricta en el que intentaba bajar los kilos cogidos ingiriendo cantidades ridículas y siguiendo con las sesiones de gimnasio intensas. El consiguiente resultado fue pasar de repente, conforme llegaba el verano, de haber aumentado mi peso, a quedarme francamente chupada. Pasé todo el verano prácticamente en los huesos (o eso decía la gente, porque yo no lo veía así en absoluto, y siempre quería adelgazar más). Cuando acabó el verano volvieron las clases, y con ellas, los atracones. Pensaba que iba a ser capaz de controlarlos (y de hecho se han producido muchas menos veces que el curso pasado), pero no fue así. Así que de repente ha vuelto a llegar el invierno, he vuelto a aumentar de peso (nada alarmante de momento, peso 50 kg y mido 1,60 m) y no quiero que esto vaya a convertirse en un círculo vicioso del que no pueda salir nunca.

Así que he decidido crear un plan. Como tengo intención de quedarme en 48 kg, de momento se va a basar en hacer una dieta variada de 1500 Kcal diarias, además de mis tres sesiones semanales de gimnasio. Voy a intentar mantenerme ocupada el 100% del tiempo para no poder pensar en comida, y no darme más atracones. Y sobre todo, voy a darme alguna tregua. Soy muy adicta a los dulces, por lo que se acabaron las dietas estrictas en las que sólo hago que pasar hambre y aumentar mi ansiedad. Voy a añadir dulces en mi dieta para que me sea más sencillo seguirla.

En principio la dieta seguirá esta base:
Desayuno:
Lunes y jueves: vaso de leche con 60 gr de all bran flakes
Martes y viernes: yogur con avena y una cucharada de azúcar
Miércoles: vaso de leche con dos tostadas Thins y mermelada diet de fresa

Media mañana: Una pieza de fruta (manzana probablemente)

Comida:
Lunes: 1 hamburguesa con pan thins y lechuga con tomate
Martes: Lentejas a la riojana (200 gr) y plátano de postre
Miércoles: 2 filetes de merluza a la plancha con tomate
Jueves: Espaguetis con salsa de tomate y atún
Viernes: Pollo asado con una porción de patatas fritas

Merienda: Una pieza de fruta (manzana, o plátano). Los días más golosos se puede añadir tortitas de maíz o avena, o algunas galletas integrales.

Cena: 
Lunes: Merluza a la plancha con ensalada
Martes: Un sándwich thins con jamón serrano y tomate
Miércoles: 1 tortilla de dos huevos
Jueves: 1 hamburguesa con pan thins y ensalada
Viernes: 1 sándwich thins con jamón serrano

Los fines de semana o bien copiaré alguno de los días de la semana, o añadiré arroz en la comida, o me permitiré algún otro capricho prohibido.
Siguiendo al pie de la letra esta dieta a penas se pasan las 1000 Kcal por lo que si en algún punto del día me apeteciera un snack extra podría permitírmelo sin problema (algunas onzas de chocolate, una taza de fresas con azúcar, algunas galletas más, un vaso de leche con cereales, y cosas del estilo).

Y además, lunes, miércoles y viernes iré una hora al gimnasio para mantenerme en forma.

En fin, nada mejor que mañana, primer día de marzo para empezar mi nuevo plan. Os contaré si reduce la ansiedad y noto mejorías o si hay que hacerle un lavado de cara urgente.